• Eso sólo en capitalización. También obtuvieron 121.000 millones en compra de activos tóxicos y 87.000 millones en liquidez.
  • España apenas ha aportado nada a esta sangría... pero en 2011 se produjeron las primeras ayudas a la capitalización y, sobre todo, el EPA de la CAM.
  • Además, nuestro país va con retraso respecto a Europa.
  • Y no olvidemos que 2011 -último trimestre- comenzó la era de Mario Draghi, el hombre que enchufó la manguera de la liquidez.

El Servicio de Estudios de La Caixa ha realizado un informe sobre las ayudas públicas a los bancos en dificultades. La verdad es que las cantidades, aunque ebúrneas, son inferiores a lo que dictaminan otras fuentes por dos razones: sólo llegan hasta 2010 y, además, valoran la compra de activos tóxicos, una actividad cuyo coste definitivo sólo sabremos a lo largo de los años. Encima, la llegada de Mario Draghi (en la imagen) a la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) supuso un cambio de política respecto a su predecesor, Jean Claude Trichet: El italiano, como si se tratara de La Reserva Federal, abrió la manguera de la liquidez e inundó el mercado de nuevo dinero.

En cualquier caso, los estados destinaron dinero público a recapitalizar bancos en crisis por valor de 288.000 millones de euros. A ello hay que unir la compra de activos tóxicos por otros 121.000 millones de euros. De paso, se inyectó liquidez por otros 87.000 millones.

Todo ello como consecuencia de la teoría de que ningún banco puede cerrar en Europa y todos deben ser salvados, no sólo en sus depósitos -que parece lógico- sino en su capital. El caso español es singular porque aporta poquísimo a estas cifras... que terminan el recuento de ayudas públicas en 2010.

La banca española era mejor que la europea pero la obsesión por convertir a las cajas de ahorros en bancos y, sobre todo, la tardanza en afrontar el problema, provocó que nuestro problemilla se convirtiera en problemón.

En otras palabras, el balance definitivo aún no está cerrado, pero las cifras ya resultan bastante impresionantes.

Eulogio López

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