Pues pasó lo que tenía que pasar. Se trataba de una reforma del ministro Gallardón, es decir, un 'bluf'. Era una reformita de nada, que en casi nada iba a reducir el número de abortos en España. Y la vicepresidenta primera, Soraya Sáenz de Santamaría (en la imagen), ya ha anunciado que se aplaza la reforma.

El PP de Rajoy, un partido que llevaba en su programa el 'derecho a la vida' se echa atrás en la reformita. Vamos, que se ha quitado la careta.

Aborto y democracia no son compatibles porque el derecho a la vida es el primero de todos los derechos humanos. Lo que nos retrotrae a la eterna pregunta, que también tiene una eterna respuesta: No, un cristiano no puede votar a un partido que promociona el aborto.

Eulogio López

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