• Rusia los había detectado y EEUU se había callado.
  • Al Asad avisa del riesgo de atacar Siria: "El caos y el extremismo se extenderán".
  • La guerra en Siria causa cien mil muertos y dos millones de refugiados.
  • El Papa Francisco convoca a una jornada de oración y ayuno el próximo 7 de septiembre para pedir por la paz.
  • El gran mufti de Siria, Ahmad Badreddin Hassou, líder espiritual del islam sunita en dicho país, se unirá a la jornada de oración convocada por el Santo Padre.
Lo que faltaba a la crisis internacional motivada por la guerra de Siria son unos misiles, de repente, volando por el Mediterráneo, que no se sabía quién los había lanzado ni contra quién. Pero es lo que ha ocurrido esta mañana, si hacemos caso a los sistemas rusos de alerta temprana de ataque nuclear, que han detectado el lanzamiento de dos misiles de crucero que han caído al mar, según ha informado hoy el Ministerio de Defensa ruso.

"La trayectoria de estos misiles va desde la parte central del Mediterráneo hacia la parte oriental de la costa mediterránea", ha explicado el portavoz. El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, ha informado al presidente, Vladimir Putin, de estos hechos. "El lanzamiento fue detectado a las 06.16 GMT [las 8.00 horas en la España peninsular] por el radar de Armavir", explica una fuente gubernamental a la agencia rusa RIA Novosti.

Desde la OTAN aseguran que están "comprobando la información sobre el lanzamiento de misiles balísticos en el Mediterráneo", según el canal ruso RT. La embajada Siria en Moscú asegura que no sabe nada del incidente, mientras que Estados Unidos no se hace cargo de la autoría del lanzamiento.

Pues bien, poco después, el Ministerio de Defensa de Israel anunciaba que los misiles detectados por los sistemas de detección rusos en el Mediterráneo han sido disparados en el marco de un ensayo conjunto llevada a cabo por su Ejército y Estados Unidos. Entonces, ¿por qué había callado EEUU

Poco antes, el presidente sirio, Bashar Al Asad, concedía a Le Figaro su primera entrevista en exclusiva a un medio occidental después del ataque químico del pasado 21 de agosto. En esa entrevista, Al Assad -que no es una hermana de la caridad, sino un dictador, pero que sabe lo que se cuece en su país- advertía de las graves consecuencias que tendría una acción de EEUU y Francia contra Siria.

"Oriente Próximo es un barril de pólvora y el fuego se le acerca cada vez más. No hace falta hablar únicamente de la respuesta siria, sino de lo que podría producirse tras el primer ataque. Nadie puede saber lo que pasará. Todo el mundo perderá el control de la situación mientas el barril de pólvora explotará. El caos y el extremismo se extenderán. El riesgo de una guerra regional existe", advierte el presidente sirio en esa entrevista a Le Figaro.

Dura advertencia, la de Al Assad, como dura es la situación de los afectados por el conflicto. Hoy se ha sabido que la guerra civil en Siria ha provocado más refugiados y desplazados que ningún otro conflicto en el mundo, seis millones en total, tras haberse superado hoy la trágica barrera de los dos millones de refugiados. Cada día un promedio de 5.000 sirios huyen a un país vecino, como Jordania, Líbano, Irak y Turquía, según las estadísticas que ha presentado el ACNUR. Y ya ha habido más de de 100.000 muertos.

Mientras, el Papa Francisco ha convocado este domingo a los creyentes de todas las religiones a una jornada de oración y ayuno el próximo 7 de septiembre para pedir por la paz. "Es el grito que expresa con fuerza –dijo el Papa–. Y añadió: "Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz". "Queremos que en nuestra sociedad destrozada por divisiones y por conflictos, estalle la paz". "Nunca más la guerra", fue el grito del Papa Francisco. "He decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero", dijo el Papa Francisco a la hora del ángelus dominical.

Lo bueno es que el gran mufti de Siria, Ahmad Badreddin Hassou, líder espiritual del islam sunita en dicho país, se ha mostrado profundamente tocado por el mensaje del Papa durante el Ángelus del pasado domingo. Y ha expresado su deseo de estar presente en la plaza de San Pedro para la vigilia de oración por la paz en Siria, anunciada por el Santo Padre para el sábado 7 de septiembre, informa Zenit.

El líder islámico ha enviado una petición de participación al nuncio apostólico en Damasco, Mons. Mario Zenari, y en los próximos días se evaluará la posibilidad de concretizar este deseo. El mufti pidió a su comunidad en Damasco que "acepte el apelo hecho por el Papa a todas las religiones, de rezar por la paz en Siria". Los musulmanes sirios serán invitados a rezar por la paz simultáneamente con el Papa, en las mezquitas de Damasco y en todo el territorio nacional. Grupos musulmanes, comunidades tribales, drusos, ismaelitas, y otros componentes de la sociedad de Siria se unirán en la oración.

Andrés Velázquez
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