• Pero la primera en la frente: Francisco González (BBVA) no quiere que controlen su pensión de 80 millones de euros.
  • El proyecto de ley presentado este viernes incrementa la vigilancia a los consejeros pero no a los directivos (no consejeros).
  • Y todavía puede afinar más en el control de los propietarios, es decir, en los accionistas a la hora de decidir los salarios.

El ministro de Economía ha presentado este viernes, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el proyecto de Ley de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades de Crédito.

Entre las medidas que incluye el texto, "se exige a las entidades la publicación de las retribuciones totales percibidas anualmente por todos los miembros de su Consejo de Administración". Sin duda, es positivo conocer lo que ganan los consejeros, pero aún mejor sería conocer lo que ganan cada año los directivos no consejeros. Eso, de momento, seguiremos sin saberlo.

En cualquier caso, hecha la ley, hecha la trampa. Este mismo viernes, BBVA ha publicado la remuneración de su presidente, pero nada sobre su plan de pensiones, que asciende -tomen aliento- a 80 millones de euros. El pretexto para mantenerlo en secreto: el plan de pensiones lo gestiona directamente FG, por lo que no tiene que dar cuenta a nadie. Hombre, no estaría mal que los propietarios del banco -los accionistas- sepan cómo gestiona usted los 80 millones que, no lo olvide, le ha pagado el banco a lo largo de estos años.

Sea como fuere, aún se puede afinar más en el control que deben ejercer de los propietarios -repito, los accionistas- a la hora de decidir los salarios de los directivos. Mucho me temo, sin embargo, que estos últimos no pondrán las cosas fáciles.

Pablo Ferrer

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