El rector de la Universidad de Valladolid imputado también como cómplice

El juzgado de instrucción nº6 de Valladolid ha admitido a trámite la querella contra el actor Leo Bassi y el Rector de la Universidad de Valladolid, Marcos Sacristán. La jueza observa indicios de delito y decreta la apertura de diligencias. A su vez, ordena a la policía judicial averiguar el paradero del actor, según informa AJIO.

Bassi se enfrenta a una pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses por el delito contra los sentimientos religiosos. Además, se le acusa de un delito de injurias, que podrían suponer una multa de seis a catorce meses, y otro de calumnias, para el que el Código Penal establece una pena de prisión de seis meses a dos años o una multa de doce a veinticuatro meses, si se propagaran con publicidad, como es el caso.

La decisión judicial llega días después del asalto a la Capilla de Somosaguas (Madrid), también denunciada ante los juzgados, y la profanación de una parroquia en Majadahonda. Es decir, cuando el laicismo se estaba viniendo arriba.

Recordemos que la querella contra Bassi se produce a raíz de su espectáculo "Las raíces judeo-cristianas de Occidente: un fraude histórico a combatir", en las que el graciosísimo actor se dedicó a burlarse de Juan Pablo II y repartir condones "consagrados". Bassi, que alcanzó la fama en televisión poniendo petardos en excrementos de vaca, realizó esta vez su obra de arte (¿?) en el Paraninfo de la Universidad de Valladolid, por lo que el rector de la misma, Marcos Sacristán, está acusado en grado de complicidad.

Mariano Tomás

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