Lean atentamente la exclusiva que ayer firmaba el redactor de Hispanidad Juan María Piñero. Sin ruido, sin vergüenza, la Organización Médica Colegial (OMC), una verdadera Academia de los galenos, están rehaciendo el Código Ético y deontológico de la profesión.

 

Mucho más importante una ley, sin duda, porque la profesión médica debe su prestigio, precisamente, al juramento hipocrático, que le convirtió en una vocación.

No se trata de cumplir ningún derecho, se trata de violentar conciencias. Como es legal es moral, tan legales como el Gulag soviético o la leyes de punto y final nazis, pero le llamamos Estado de Derecho.

Eulogio López

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