El 2 de mayo se celebra la Fiesta de la Comunidad de Madrid, con la presidenta Esperanza Aguirre en calidad de anfitriona. La verdad es que esta mujer ha conseguido consolidarse como una de las políticas más valoradas de España. Se lo ha ganado a pulso, sin duda.

Además, es una gestora eficaz que tiende más al liberalismo que al capitalismo, es decir que todavía cree en la propiedad privada y no sólo en la empresa privada. Lo cual es muy de agradecer.

El 22 de mayo va a ganar las elecciones, eso parece seguro, y probablemente por goleada. Sería un buen momento para que dejara de financiar el aborto con dinero público. Hablo de abortorios privados, cuyos infanticidios abona su Gobierno en una proporción que ella misma reconoce del 30% pero que los propios abortistas elevan al 80%. De ese paso, doña Esperanza ya podrá presumir de líder. Porque en el seno de su Gobierno, especialmente de la Consejería de Sanidad, ha desarrollado usted, o ha permitido que se desarrolle, un tufo a muerte que ya es hora de suprimir.

En el entretanto, señora Aguirre, su mensaje suena un tanto falso. Recuerde que éste es un valor no negociable para muchos.

Eulogio López

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