El pasado domingo acudí a misa en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis, en Madrid, sita en las cercanías de la Plaza 15-M, perdón, Puerta del Sol.

En la hoja volandera dedicada a las lecturas, el párroco había escrito el siguiente balance contable:

Coste diario de apertura del templo: 664 euros al mes. Aportación media semanal por cada feligrés que entra en el templo: 73 céntimos.

A ver muchacho, la calculadora: sólo para cubrir los gastos corrientes, sólo para que el templo pueda abrir, sin aportación alguna al exterior, necesitamos que entren 6.367 feligreses.

Estas son las enormes riquezas de la Iglesia. Y esta es la generosidad de los fieles católicos madrileños. Oiga, ese balance no lo arregla ni Emilio Botín.

Católico: estírate un pelín.

Eulogio López

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