Frankfurt anuncia que está en conversaciones avanzadas hacia la fusión con Nueva York

El rumor sobre las negociaciones de la bolsa alemana para una fusión puso a Bolsas y Mercados Españoles (BME) en el punto de mira de los inversores. El valor de la española subía un 5% hasta que la bolsa de Frankfurt anunciaba que quien se encontraba al otro lado de la mesa era Nueva York y no Madrid. El comunicado relajó la tensión y BME moderó la subida hasta un 0,91%. A media sesión, este jueves BME cae más de un 4,4%.

En todo caso, la noticia refuerza la idea de un panorama bursátil que tiende a agruparse en torno a dos grandes grupos en Occidente. Si las negociaciones llegan a buen puerto, las bolsas europeas se concentrarán en un holding que incluya a Alemania, Francia, Bélgica, Portugal y NYSE-Euronext frente a otro holding compuesto por Londres y Milán.

Por el momento, todo esto es una apuesta, un experimento que, incluso en el caso de consolidarse, tiene por delante el reto de la regulación y supervisión. Los movimientos corporativos han ido por delante de las leyes y los resultados de estos se enfrentan a un futuro en el que aún no hay regulación que proteja a los inversores ni supervisión que garantice el cumplimiento de las leyes. Las apuestas se hacen para ganar, pero no sería la primera vez que un proyecto se viene abajo. Recordemos si no, que la idea de una bolsa europea se vio truncada cuando París decidió cruzar el charco para unirse a Nueva York y evitar así el liderazgo de Frankfurt. Los miembros de la UE no ceden fácilmente; de hecho, la supervisión bancaria depende todavía de los bancos centrales de cada país.

A corto plazo, los analistas creen que la bolsa española no tiene por qué apresurarse a tomar decisiones. BME no deja de ser un caramelo en medio de todos estos movimientos. Podrá sobrevivir en solitario, e incluso esperar a que los grandes grupos tomen forma. En el mercado ya hay quien apuesta que BME acabará integrándose en el holding liderado por Frankfurt, aunque desde la compañía española sencillamente no hacen comentarios sobre las negociaciones entre terceros.

Rodrigo Martín

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