• La compañía está esperando al laudo de Montalvo para tomar una decisión.
  • La demanda contra el SEPLA se paralizó por el laudo, y también se pararon los expedientes disciplinarios.
  • Los pilotos, por su parte, desconvocaron los paros.
  • La posible indemnización estaría pendiente hasta el día 25 de este mes, cuando se sepa el fallo del laudo.
  • Qué curioso: desde que el Gobierno impuso el laudo, la puntualidad de Iberia ha sido exquisita.

Lo ha dicho la Audiencia Nacional: la huelga del sindicato de tripulantes de cabina de pasajeros STAVLA es ilegal. Concretamente, y tal y como señala la nota de la compañía, los paros convocados por STAVLA son ilegales "por 'novatoria', al pretender alterar lo pactado en el Convenio Colectivo relativo a la posibilidad de desarrollar las operaciones de Iberia Express fuera de la matriz".

Tras esta sentencia, las 'seplillas' -así es como se conoce a este sindicato en el seno de la compañía- se enfrentan a una posible indemnización a Iberia por daños y perjuicios. Indemnización que podría ser millonaria y tendría que salir de sus bolsillos. De hecho, las azafatas tenían previsto 27 jornadas de paros pero sólo fueron a la huelga en 5, temerosas de que la ley les hiciera pagar las consecuencias económicas de los paros.

En cualquier caso, Iberia no tomará ninguna decisión al respecto hasta, por lo menos, el viernes 25 de mayo, cuando sepa el resultado del laudo obligatorio impuesto por el Gobierno sobre el conflicto con los pilotos del SEPLA, y que tendrá que emitir el catedrático Jaime Montalvo.

Como se recordará, la aerolínea también presentó una demanda contra la huelga de este sindicato, pero quedó paralizada por el laudo, así como los expedientes abiertos contra algunos de los pilotos. Éstos, por su parte, desconvocaron los paros hasta la resolución del laudo.

En este sentido, el SEPLA siempre ha negado que estuviera llevando a cabo una huelga de celo, entre otras cosas porque está prohibido. Habrá que creerles. Pero resulta muy curioso que desde que el Gobierno estableció el laudo obligatorio, la puntualidad de Iberia es exquisita. Pero seguro, segurísimo, es pura casualidad.

Miriam Prat

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