• Guindos reta a FG: BBVA competirá en igualdad de condiciones con los fondos.
  • Y resulta que los fondos norteamericanos no están muy interesados por los créditos fiscales ni por los fondos propios.
  • Y apoyan la continuidad de José María Castellano a quien FG está empeñado en liquidar.
  • Es la opción que más gusta a la Xunta para mantener la galleguidad del banco.
  • El Gobierno espera que la concesión a los fondos de NCG Banco ponga en su sitio a los bancos para Catalunya Caixa.
  • El mayor escollo sigue siendo Restoy. Pero Evo y Apollo marcan un precedente.

Francisco Conde (en la imagen), el consejero de Industria de Economía de la Xunta de Galicia, lo ha dejado claro: Novagalicia Banco (NCG Banco) debe seguir siendo un banco gallego. Durante la mañana del lunes, en pleno proceso final de subasta de la entidad que preside José María Castellano, el conselleiro advierte: Galicia necesita un banco. Que ya bastante preocupados están. Ya está en riesgo otra empresa gallega, Pescanova, que, vía Demetrio Carceller, puede acabar en manos de la alemana Dr. Oetker.

En definitiva, el poderoso barón del PP, Núñez Feijóo, ya ha dado el primer paso. 

Todo ello se enmarca dentro de un proceso general de reprivatización de bancos en crisis y el consiguiente del ministro de Economía, Luis de Guindos, con toda la banca, a la que considera se ha aprovechado de los bancos en crisis absorbidos con ayudas públicas, pero especialmente, muy especialmente, con el presidente del BBVA, Francisco González (FG). 

FG quiere que el BBVA sea el comprador de NCG Banco, el único banco que queda en su tierra de origen. Eso sí, odia a José María Catellano (ambos se cruzaron en Argentaria) que es a quien apoyan los fondos norteamericanos. Y resulta que la compra por parte del fondo especulativo Apollo, de Evo, antigua filial de NCG Banco, ha sentado un precedente para que los fondos, menos especulativos, que ha traído a España Castellano (arracimados en torno a Guggenheim) puedan adquirir entidades de depósito.

En plata, que Guindos estaría dispuesto a apoyar a los fondos, quienes, encima, no piden tanto crédito fiscal, dado que les preocupan los fondos propios menos que a los bancos españoles y encima no cuentan con beneficios que desgravar en España. Y, de paso, darle una bofetada a FG. Además, Rajoy está convencido de que, aunque sean fondos norteamericanos, los fondos representan la venta más "gallega" del banco, producto de la fusión de cajas gallegas.

Eulogio López

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