• Pero Alemania, naturalmente, la ha retrasado hasta marzo de 2014.
  • En Wall Street tienen claro que el problema de España no es de solvencia sino de liquidez.
  • Por lo demás, el acuerdo de este jueves ha consistido en la creación de un supervisor único para entidades grandes, se creará un nuevo consejo de supervisión en el BCE, al tiempo que la EBA seguirá elaborando las normas que deberán cumplir todos los bancos de la UE.

El acuerdo para una unión bancaria al que han llegado esta madrugada de jueves los ministros de Economía europeos consiste, fundamentalmente, en ceder más soberanía a cambio de que el Banco Central Europeo mantenga el grifo abierto a los bancos. Pero, como viene siendo habitual, Alemania -junto a Holanda- se ha salido con la suya al limitar esa supervisión a entidades grandes.

Y es que Merkel siempre ha querido mantener el control de sus cajas, mientras España y Francia pretendían que se supervisara a todas las entidades, ya que las pequeñas también pueden generar un problema sistémico.

Además, la canciller alemana ha logrado retrasar la puesta en marcha del supervisor único hasta marzo de 2014. En otras palabras, y esto es lo más importante, ha conseguido retrasar (otra vez) que el BCE mantenga el grifo abierto a los bancos españoles.

¿Por qué a Alemania no le interesa que las entidades españolas consigan liquidez del BCE? Pues porque estos bancos, al día siguiente de captar dinero del BCE, van a comprar deuda soberana del Reino de España, con lo que la prima de riesgo bajará, es decir, el interés que pagamos se acercará al que pagan los alemanes.

Pero ojo, porque el acuerdo entrará en vigor en marzo de 2014, y en Wall Street tienen cada vez más claro que España cumple sus compromisos, esto es, que el problema no es de solvencia sino de liquidez. Liquidez que no llegaría hasta entonces -marzo de 2014-. Por eso, el año que viene se presenta realmente complicado.

Por lo demás, el acuerdo del Ecofin ha consistido en la creación del mencionado supervisor único -condición previa para la recapitalización directa de la banca- para entidades con activos superiores a 30.000 millones de euros o el 20% del PIB del país en el que estén establecidos. Además, se creará un nuevo consejo de supervisión en la institución presidida por Mario Draghi (en la imagen), y la Autoridad Bancaria Europea (EBA) seguirá elaborando las normas que deberán cumplir todos los bancos de la UE.

Pablo Ferrer

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