La tasa de ahorro de los hogares desciende 2,3 puntos en 2011; mientras que la deuda de las familias cae en tasa interanual un 2,7%.La tasa de ahorro de los hogares e instituciones sin fines de lucro ha caído 2,3 puntos en 2011 y se situó en el 11,6% de su renta disponible, como consecuencia del aumento del gasto en consumo final (3%) superior al de la renta disponible bruta (0,4%), según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa de 2011 se coloca así en niveles similares al año 2007, y lejos de la de 2009, cuando alcanzó el máximo histórico (cerca del 19% de su renta disponible).



El valor total de ahorro de los hogares españoles alcanzó los 81.900 millones de euros en 2011 y su capacidad de financiación se situó en los 24.946 millones de euros, el 2,3% del PIB. El ahorro generado por los hogares, unido a un saldo positivo de 4.793 millones de euros por las transferencias netas de capital percibidas, permitió financiar el flujo de inversión de este sector, que alcanzó los 61.747 millones de euros el año pasado, un 3,5% menos que en 2010.



También se ha sabido hoy -por el Banco de España- que en tasa interanual, la deuda de las familias cayó un 2,7% en el segundo mes del año por el descenso de los créditos al consumo, que cayeron un 5,2% en comparación con 2011 y se situaron en 197.356 millones de euros, el nivel más bajo desde octubre de 2006. De la misma forma, la deuda hipotecaria bajó un 2% en ese mismo periodo y se situó en 661.005 millones de euros, lo que supone el 76,73% del endeudamiento total de los hogares y el nivel más bajo desde marzo de 2008.



Respecto al mes anterior, la deuda de las familias volvió a caer un 0,5% en el mes de febrero en comparación con enero y se situó en 861.438 millones, el nivel más bajo desde septiembre de 2007, cuando sumó 854.095 millones, según datos del Banco de España. Al comparar con las cifras del mes de enero, la caída de la deuda de las familias se explica por el descenso del 1,01% de los créditos al consumo y la bajada del 0,41% de la deuda hipotecaria.



Es decir, que los hogares españoles ahorran menos porque lo poco que ingresan lo tienen que destinar a satisfacer las necesidades primarias. Y también se endeudan menos -piden menos créditos- porque no hay expectativas de devolverlos (hay mucho paro, los empleos precarios, etc). Vamos, un panorama que refleja perfectamente el hoy de la economía española y lo ahogadas que están las familias, que ni para ahorrar tienen.



José Ángel Gutiérrez

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