• Sáenz de Santamaría presume de haber realizado ya más de la mitad del camino.
  • Pero el sector público sigue pesando lo mismo en la economía española.
  • Y la presión fiscal se ha disparado con el PP.
  • Y el Estado autonómico apenas se ha reducido.
  • La vicepresidenta mide la reforma según el número de medidas proyectadas (217) y ya ejecutadas (129): pura propaganda.  

La vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se juega todo su prestigio con la reforma de la Administración pública, sin duda la más importante de todas las reformas del PP. Se trata, sencillamente, de vender como un logro lo que no es más que un proyecto... y no especialmente ambicioso

Durante la mañana del miércoles vendió los logros de dicha reforma, pero lo hizo con un instrumento de medida un tanto especial. Según ella, la reforma avanza a buen ritmo, porque ya se han puesto en marcha 129 de las 217 reformas proyectadas. Pero lo cierto es que el peso del Estado en el conjunto de la economía, única forma de medir del éxito o fracaso de dicha reforma, apenas ha disminuido durante el mandato del PP. Al parecer las 88 medias pendientes deben ser la clave.

Por otra parte, apenas se ha tocado el Estado autonómico y es este el que ha creado la elefantiasis del Estado español actual. Lo mismo puede decirse del Estado del Bienestar.

Pero, sobre todo, no es posible reducir el peso político del Estado sobre la sociedad sin reducir el peso de los impuestos, y el Partido Popular ha sobrevivido al déficit a costa de freírnos a impuestos.

Sin embargo, Soraya se ha convertido, al igual que su predecesora, Fernández de la Vega, en una gran vendedora de propaganda política. Pero el Estado, que debería perder la mitad de su peso, no ha perdido ni un 5%.

Eulogio López

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