La irreverente serie La que se avecina, emitida por la vulgar cadena televisiva Telecinco, ocupa, inexplicablemente, el tercer puesto del ranking de Teleprograma del 13 al 19 de enero, con una audiencia de 3.849.000 espectadores y el 10,8% de la cuota de pantalla.

Se trata de una sucia y asquerosa comedia española de éxito. En ella, un grupo de personajes curiosos toman posesión de los nuevos pisos que acaban de adquirir en la urbanización de Montepinar, un complejo residencial ficticio.

Destacan un maltrecho matrimonio con hijos, un 'okupa' y otros peculiares comediantes. Se presentan escenas irreverentes, como un sacerdote bajo, gordo, calvo y afeminado. Homosexualidad y travestis junto a escenas de sexo explícito. Una monja es vilipendiada y escarnecida. También se emplea un vocabulario soez y hortera. Se exhiben los divorcios como algo indiscutible. Palabras blasfemas. Canción erótica. Exhibición de una prostituta. Gran parte de las familias del complejo residencial están desestructuradas.

Con estos ingredientes se puede afirmar que es una serie que destruye los valores más elementales de la convivencia humana y se mofa de la familia. Es una bazofia. La cadena televisiva está suministrando a la sociedad lo que ella demanda. Solo se busca la audiencia y se consigue. Sin embargo, es una audiencia de muy bajo poder adquisitivo y daña, seriamente, a los productos que se anuncian en la citada serie.

Me atrevo a solicitar a que todos los anunciantes retiren los "spots" publicitarios para que sea abolida su emisión, al no tener el apoyo económico a través de la publicidad. Los responsables de que estas denigrantes series tengan éxito la tienen los anunciantes, que las protegen con su publicidad. 

La que se avecina es una corrosiva serie de humor negro, creada para la líder y al mismo tiempo nefasta cadena Telecinco. El burdo programa está destinado a un público joven, y se caracteriza por satirizar las relaciones de convivencia entre los vecinos de un barrio a través de las historias y situaciones infrahumanas que les suceden a sus protagonistas.

Recientemente, en uno de sus episodios, Estela Reynolds se ha empeñado en dirigir y protagonizar una serie de bajo coste. Para ello, aprovechando que han instalado un cementerio nuclear en el barrio, engaña a sus vecinos haciéndoles creer que la radiación les convertirá en zombies y consigue rodar su primer capítulo sin ningún desembolso.

Clemente Ferrer

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