Sus productos se pueden comprar cada vez más en estancos, bares y gasolineras

 

En los últimos años han aumentado los productos de juego que promueven, pero cada vez son menos los ciegos y discapacitados que los ofrecen.

La mañana de este jueves, un hombre en silla de ruedas me ha hecho entrega de una hoja de CC.OO. en la que se habla de la ONCE. En ella los sindicatos muestran su crítica ante la pérdida de la finalidad social que está ocurriendo en la organización nacional de ciegos.

Cada vez es más frecuente poder adquirir los diferentes productos de juego que pone a la venta la ONCE en estancos, bares o gasolineras, eliminando así uno de los aspectos principales de este tipo de juegos como era la venta en la calle de los mismos por parte de personas que sufrían algún tipo de discapacidad visual o corporal. De esta manera, el juego iba unido a una finalidad social por la que miles de españoles con alguna discapacidad podían tener un trabajo. Sin embargo, según CC.OO. se ha ido perdiendo ese fin, dejando a un lado a personas con alguna discapacidad para convertirse en un mero operador de juego.

Los sindicatos critican a su vez que el Gobierno, pese a las ayudas que ofrece a la Fundación "para paliar sus pérdidas por ventas y su endeudamiento", deja de lado otra de sus funciones, la de velar para que se preserven en esta entidad los fines para los que ha sido creado.

Andrés Velázquez

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