Ellos tampoco eran unos caballeros pero no la ultrajaron. De la chica no-violada de Málaga hablo y, en efecto el asunto es grave porque ahora algunos  se aprovecharán, en materia de ofensas contra la mujer, bajo la sospecha de que la tal mujer miente. ¡Guay de crear precedente!

En cualquier caso, la mentirosa de Málaga recuerda la impune y punitiva ley contra la violencia de Género, un adefesio, una de las pocas aprobadas por todo el arco parlamentario, todos políticamente correctos, una de las leyes en vigor más injustas de la democracia española. Un varón puede ser encarcelado por la mentira de una mujer sin ninguna diligencia policial ni judicial. Basta con que mienta y diga que el hombre le ha pegado.

¡Ah, por cierto! por la mentirosa de Málaga se lanzó la feroz campaña feminista contra el alcalde de Valladolid, León de la Riva.

Hispanidad

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