Dentro de pocas semanas, la multimillonaria Melinda Gates patrocinará una Cumbre de Planificación Familiar en Londres. Lo hará con los mayores promotores de aborto de todo el orbe: el Fondo de Población de la ONU y la International Planned Parenthood Federation (Federación Internacional de Planificación de la Familia).

Tiene como objetivo reunir 120 mil millones de dólares para potenciar la anticoncepción entre las mujeres pobres, esto es, para el control demográfico.  
Las ONG pro vida han elaborado una carta abierta dirigida a Melinda Gates que transcribo:
"Estimada Sra. Gates: Le escribimos de todo el mundo. Somos madres y padres, hermanas y hermanos, primas y primos, tías y tíos, abuelas y abuelos. Somos estudiantes, maestros, médicos, abogados, agricultores, trabajadores, parlamentarios y formuladores de políticas; ricos, pobres y de clase media. Somos gente de todo tipo.

Estamos profundamente preocupados por la próxima Cumbre de Planificación Familiar. Los principales socios de la Fundación Gates son ONG y gobiernos que participan activamente en campañas a favor del aborto y control demográfico.
El propósito de la Cumbre es lanzar una campaña mundial para presionar a los gobiernos a que alienten a las mujeres a ver a los hijos como cargas y como algo prescindible. En primer lugar, entendemos que la participación en la cumbre está limitada sólo a quienes hacen campaña por un mayor financiamiento de la planificación familiar.

Usted afirma que las mujeres de todo el mundo le dicen que quieren la anticoncepción. Quizás sea porque la gente que la rodea está dedicada a ella y al aborto. Su cumbre está organizada por defensores del aborto y del control demográfico. En segundo lugar, entendemos que la Federación Internacional de Planificación de la Familia está movilizando a la participación de la sociedad civil.

Usted dijo, en su discurso en TED, que esta iniciativa no tendría nada que ver con el aborto. Nos preguntamos cómo puede ser esto si su principal socio es el mayor promotor mundial del aborto. En tercer lugar, tememos que un esfuerzo global de este tipo conduzca inevitablemente a abusos.

Siempre que los gobiernos y las ONG se reúnen para alentar a las mujeres pobres a que empleen métodos anticonceptivos, el resultado es la coacción y el abuso. De hecho, todos sus socios de la Cumbre han estado implicados en abusos contra mujeres relacionados con la planificación familiar.

¿Escuchará las voces de mujeres y de hombres que aman y quieren hijos, o las de quienes han sido víctimas de campañas a favor de la anticoncepción, del aborto y del control demográfico?

¿Invitará a debatir sobre las consecuencias de no tener hijos o de tener demasiado pocos? La instamos a reconsiderar la Cumbre de Planificación Familiar ya que está cargada de peligros y que puede no ser lo que las mujeres del mundo entero necesitan. Cordialmente".
Clemente Ferrer

[email protected]