• El aumento de los resultados de Acerinox, Ebro Foods, Indra, BME y Viscofan ha compensado la menor aportación de ACS, de la que el grupo ha vendido un 5% en el semestre.
  • Precisamente, las plusvalías por esa venta han contribuido decisivamente al repunte del beneficio (44,6%).
  • Y ha provocado que el grupo tenga un solo representante en el consejo de administración de la constructora, para regocijo de Florentino.

Es lo que ocurre en una sociedad de carteras industriales como es Corporación Financiera Alba, del Grupo March. Cuando la economía va bien y las empresas progresan adecuadamente, la sociedad cosecha beneficios. Y cuanto más progresen las empresas, mejor para el holding.

Esto, que suena tan bonito, se vuelve menos atractivo cuando la economía va mal y las empresas sólo cosechan números rojos. Es lo que le ha ocurrido al grupo de la familia March durante los últimos años de crisis profunda. Pero ahora llegan tiempos mejores (ya crecemos… ¡al 0,5%!) y las empresas empiezan a despegar.

Concretamente, y según el comunicado remitido este viernes por el grupo presidido por Carlos (en la imagen) y Juan March Delgado, los resultados de Acerinox, Ebro Foods e Indra Sistemas, y la consolidación, por primera vez, de las participaciones de BME y Viscofan, han elevado los ingresos por participaciones un 12,6%, hasta los 131,8 millones de euros.

Estos ingresos han compensado la menor aportación de ACS. Menor, no tanto por los resultados de la constructora, sino porque los March han reducido su participación un 5% durante el semestre. Recuerden: un 1,3% durante el primer trimestre y un 3,7% durante el segundo.

En todo caso, las plusvalías de esas ventas han sido también decisivas para que el beneficio de Corporación Financiera Alba durante los nueve primeros meses del año haya repuntado un 44,6%, hasta alcanzar los 282,9 millones de euros.

La desinversión en ACS, del que el grupo March fue en su día primer accionista –ahora es el segundo, con un 11,3%, aunque sigue siendo su joya de la corona- ha provocado la pérdida de un representante en el consejo de administración de la constructora. Pérdida que se ha concretado con la salida de Juan March de la Lastra, el principal incordio del presidente Florentino Pérez.

Pablo Ferrer

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