Decíamos ayer que el lobby gay continúa con su campaña mordaza: todo aquel que se atreva a enfrentarse a su doctrina, un tanto hedionda, será laminado.

Ahora Navarra Confidencial denuncia que el periodista y escritor José Javier Esparza ha sido expulsado de Diario de Navarra por atreverse a defender a monseñor Reig Pla, quien, a su vez, criticaba la perversión homosexual con una extraordinaria delicadeza, la que yo no uso. Así que no sólo han masacrado al obispo. De paso, han masacrado a quienes le defienden.

¿Es esto una conspiración gay? No, es un consenso que los gays han conseguido crear. Una vez que logras que la sociedad considere la critica a la inmoralidad gay (que no, que la homosexualidad no es enfermedad, aunque acaba siéndolo, que es inmoralidad) es la propia sociedad, aborregada, quien se encarga de lapidar al disidente. Basta con que alguien se atreva a salir en defensa del masacrado como para que pierda prestigio y oficio. Y todo ello sin que Zerolo tenga necesidad de coger el micrófono. No lo necesita. Cuando se logra el consenso es porque la maquinaria ya está lubricada (no, no es una alusión) y funciona por sí sola.

Eulogio López

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