• Se busca una fórmula que resulte lo menos humillante posible.
  • Supondrá su salida de la línea sucesoria y de la agenda real. 
  • Ya no sería infanta aunque sí puede mantener el título de Duquesa de Palma.
  •  Mientras, El Mundo y El País insisten en que la infanta debería ser juzgada por los presuntos delitos de los negocios de su esposo, Iñaki Urdangarín.
  • Y el nuevo fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, hace equilibrios en el alambre.

No podía prever SM el Rey Juan Carlos I que su difícil solución al Caso Urdangarín –dejar caer a su yerno porque "la justicia es igual para todos"- iba a tener tanto recorrido.

Porque claro, si los Duques de Palma además de esposos eran socios, lo lógico es que ambos resultaran imputados, una vez que se había abierto la veda.

Por eso, el nuevo fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, está haciendo equilibrios en el alambre para no imputar a Cristina de Borbón, la cual, además, como el resto de miembros de la Familia Real, no posee aforamiento alguno y disfruta de una protección jurídica menor que la de un diputado autonómico.

Por eso, El Mundo y el País, dos periódicos adversarios unidos en la causa contra Urdangarín insisten en que la hija del Rey debería ser imputada. Está claro que se ha abierto la veda y que el frío ha entrado por una rendija que se agranda cada día.

Y es que con el juego del aprendiz de brujo se sabe dónde se empieza pero no dónde acaba. Doña Cristina no será juzgada, pero si deberá ceder sus derechos dinásticos, la línea de sucesión al Trono. Por decirlo de otro modo, dejaría de ser infanta aunque podría mantener el título de Duquesa de Palma. Para todo ello se busca la fórmula menos humillante posible, sin escenificación. Pero la decisión ya está tomada.

Probablemente el Rey de España no podía hacer otra cosa que lo que ha hecho, pero ha abierto un camino que no tiene retorno. No abdicará, desde luego, pero irá pasando los trastos a su hijo Felipe de Borbón quien, por cierto, ha fracasado con su primer Miura, en Nicaragua.

Eulogio López

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