• Un reparto en el tiempo: para Europa queda la regulación y para España la supervisión.
  • El ministro de Economía abandona la transparencia y opta por la opacidad.
  • En su última comparecencia pública, ante la insistencia de los periodistas sobre las condiciones del rescate bancario y los próximos ajustes: "No voy a adelantar nada".
  • Justo el día que recibe el premio a la Transparencia Informativa del semanario El Nuevo Lunes.

No cabe duda de que la unión bancaria europea tendrá consecuencias en el Banco de España (BdE). El ministro de Economía, Luis de Guindos (en la imagen) ha afirmado durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, que el Banco Central Europeo (BCE) se convertirá en el "coordinador" de los bancos centrales de los países miembros de la Unión. Esto es, que la institución dirigida por Mario Draghi será el inspector de los inspectores.

De todas maneras, se trata de un reparto de competencias que se realizará en el tiempo. No es algo inmediato, aunque sí imparable. De esta manera, para el BCE quedará la labor de regulación, mientras que el BdE asumirá la competencia de la supervisión o inspección.  Y es que el BCE no tiene inspectores propios, ni conoce a las entidades de cada país. Pero otra cosa es la regulación, es decir, establecer las normas que deben cumplir las entidades. Resumiendo: que los inspectores españoles deberán cumplir las normas que marque el BCE. Hasta ahora, el BdE gozaba de cierto margen de maniobra para ajustarse a las recomendaciones internacionales. A partir de ahora, de margen, nada.

Más cosas que ha dicho el ministro: que el Gobierno realizará "esfuerzos adicionales" para cumplir con los objetivos de déficit. En clave internacional, que Finlandia y Holanda no pueden bloquear los acuerdos firmados por unanimidad en el último consejo europeo, sobre todo el que se refiere a la ayuda a España, y que será en la reunión del Ecofin del 10 de julio cuando se analizarán las recomendaciones que se han hecho a nuestro país para reducir el déficit y la evolución de la senda de consolidación fiscal.

Hay más: según Guindos, es "posible" que en el segundo trimestre el PIB caiga más que en el primero (lo hizo en un 0,3% interanual). El ministro, sin embargo, ha recordado que la previsión para el conjunto del año es de una caída del 1,7%, y que es una previsión "extremadamente prudente" del Gobierno, ya que otros organismos prevén caídas menores del PIB.

Y la última: que la entidades intervenidas por el FROB (Bankia, Banco de Valencia, Novacaixagalicia y Catalunya Caixa) recibirán las ayudas de la Unión Europea en "cuestión de semanas", en cuanto se firme el memorando con la UE, que habilitará una cantidad disponible del Mecanismo de Estabilidad Financiera para este fin.

Pero ahí se acabó todo. Guindos ha pasado de la transparencia a la opacidad. Preguntado, por ejemplo, por las condiciones de esas ayudas a los bancos, el ministro ha respondido con un escueto "no voy a adelantar nada". ¿Y sobre la próxima subida del IVA? Guindos: "No voy a adelantar nada". ¿Recorte del sueldo de funcionarios? Otra vez: "No voy a adelantar nada". Y así con todo lo demás.

Y esto justo el día en el que el ministro ha recibido el premio a la Transparencia Informativa, otorgado por el semanario económico El Nuevo Lunes. Una lástima.

Pablo Ferrer
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