Ahora mismo está en los tribunales -no en el FROB, sino en los tribunales- las quiebras de Bankia, Novagalicia Banco y la CAM. Sobre Bankia todos -políticos y pueblo soberano- hablan y no paran sobre el escándalo de las tarjetas negras.

En Novagalicia Banco, de las pensiones de los ex directivos. En la CAM, de lo mismo: salarios y pensiones de los directivos. Duro con ellos. Todo banquero es, como diría el recordado Jaime Campmany, "un poquito cabrón".

Ojo, y tales abusos deben ser perseguibles Ahora bien, los bancos no cayeron -y han tenido que ser salvados con fondos públicos- porque los directivos disfrutarán de elevados sueldos, elevadas pensiones y tarjetas sin límite. Eso no deja de ser una tontería y, además, se lo anticipo, la mayoría de ellos ganarán sus juicios (en los de las tarjetas tengo dudas). ¿Porque qué Porque en sus contratos figuran sus emolumentos y fueron aprobados por el Banco de España, que es el acusador.

Por lo que los bancos cayeron es por los fallidos de sus créditos... que es por lo que siempre quiebra un banco. En parte por negligencia profesional del banquero, ciertamente, pero también, y ahí está el meollo de la cuestión, porque otorgaban créditos a empresas de familiares, amiguetes o donde ellos tenían intereses que sabían iban a resultar fallidos a las 24 horas. Por no hablar de créditos a partidos políticos, presentes en sus consejos, casualmente impagados.

Ahora bien, para el Banco de España desentrañar donde hay dolo en la concesión de créditos exige revisar todo el riesgo de las entidades quebradas. Eso es muy largo. Además, los políticos, que son los que dirigen la operación -por ejemplo el FROB- no están dispuestos a que se levante ese telón.

Así que dejemos de rasgarnos las vestiduras con las tarjetas negras y otras zarandajas. Lo que le ha costado una milmillonada a los españoles ha sido lo que siempre ha sido la perversión bancaria: conceder créditos a quien no se debía conceder porque sabía que no lo iba a devolver. Por eso quebraron los bancos. Bueno, y por Basilea, como decíamos ayer jueves, pero esa es otra historia, que no hace referencia a los tribunales sino a los cimientos del actual sistema financiero internacional.

Y mientras tanto, seguimos en la hipocresía.

Eulogio López

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