• El caso NCG Banco marcará el camino para el resto de entidades.
  • Se da la circunstancia de que los trabajadores de la entidad gallega prefieren a los fondos antes que a otro banco español.
  • Pero al Banco de España le preocupa una cosa de estos fondos: su permanencia en la entidad.
  • Un dato curioso: los fondos que quieren entrar en NCG Banco no quieren saber nada de Catalunya Banc.

Para entendernos: no estamos hablando de fondos buitre -que buscan comprar a dos para vender a cinco- sino de fondos de capital riesgo que buscan rentabilizar su inversión y quieren controlar la entidad de que se trate aunque no se meten en la gestión diaria de la misma. Tampoco estamos hablando de bancos de inversión, sino de entidades de depósitos.

Es el caso del nacionalizado NCG Banco y los cinco fondos norteamericanos de capital riesgo liderados por Guggenheim y que han llegado de la mano del presidente de la entidad gallega, José María Castellano. Como venimos informando en Hispanidad, estos fondos están dispuestos a hacerse con NCG Banco, incluso sin ayudas públicas. Sencillamente, les ha convencido el proyecto de Castellano.

Por eso, si se adjudican finalmente la entidad, el actual equipo que dirige el banco permanecerá al frente de él. A estos fondos de capital riesgo -que invierten en deuda pública y en empresas- no les interesa la gestión diaria del banco, sino la rentabilidad del negocio.

Se da la circunstancia de que los empleados del banco prefieren la entrada de estos fondos a la de una entidad española. ¿La razón El proyecto de Castellano no contempla más despidos que los ya realizados y acordados. La alternativa, que la entidad acabe en manos de otro banco español, no garantiza -según los trabajadores- su puesto de trabajo. Además, el proyecto de Castellano implica mantener la galleguidad de la entidad. Por eso, también cuenta con otro inestimable apoyo: el del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Además, la entrada de fondos en las entidades españolas, no sólo en NCG Banco, tiene a favor el hecho de que sería un contrapeso al oligopolio al que se dirige el sector, dominado por tres entidades: Santander, BBVA y Caixabank.

Pero en todo el camino recorrido, estos fondos han encontrado una y otra vez un obstáculo: la oposición del subgobernador del Banco de España y presidente del FROB, Fernando Restoy (en la imagen). Y es que al Banco de España le preocupa un aspecto que no es baladí: la permanencia de estos fondos. Por eso, desde el regulador se les ha exigido que garanticen una permanencia mínima de cinco años.

Para terminar, un dato curioso: los fondos interesados en NCG Banco no quieren saber nada de la otra entidad nacionalizada, Catalunya Banc. La entidad catalana no ofrece la misma confianza de cara al futuro que la gallega. Eso, al menos, es lo que piensan los fondos.

Pablo Ferrer

pablo@hispanidad.com