Sí, la foto es conocida pero continúa siendo impresionante. El niño operado en el vientre de su madre saca la mano y agarra los dedos del cirujano, como diciendo: "¡Eh, tío, no te pases, que me haces daño!".

Lo curioso es que el New York Times también se emocionó ante la mano del nonato, que se parece tanto a un niño que corre el riesgo de que lo sea.

¿Qué pensarán los médicos abortistas a los que casos como éste les habrá ocurrido muchas veces? ¿O es que aplican el aspirador o la solución salina y venenosa para matar antes de mirar? ¿De qué color tienen las entrañas estos tipos (los abortistas, no los bebes)? ¿De qué color las tienen los políticos?

El diario progre de la ciudad progre norteamericana, es decir, el New York Times, abanderado de la cristofobia en aquel país, tituló "La mano de la esperanza". Es decir, que también se quedaron noqueados por la imagen que echaba por tierra todos sus editoriales 'pro-choice' y su apoyo a Obama convertido en el presidente más abortero de la historia norteamericana.

Y esto es bello e instructivo, porque el efecto se les pasó pronto y el NYT enseguida regresó 'do solía': a defender la matanza de más inocente y el más indefenso. Ocurrió lo mismo que a José Blanco, el ministro de Zapatero al que, en una entrevista, le mostraron vídeos sobre el aborto: pudo más su prejuicio ideológico que su corazón: "Sí es impresionante, nunca lo había visto"... pero sigo defendiendo el "derecho al aborto".

Eulogio López

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