Alguien, en el Ministerio de Industria, que son muy perspicaces, cayó en la cuenta de que algunas plantas fotovoltaicas producían energía a las tantas de la madrugada.

Esto me recuerda el viejo chiste de Eugenio donde un inventor asegura que enviará un cohete tripulado al sol. Cuando alguien le dice que se desintegraría antes de llegar al sol, el gran inventor responde: "Mira el listo. ¿Qué te crees, que vamos a ir de día?"

La realidad suele superar a la ficción. Así que ahora la Comisión Nacional de la Energía (CNE) ha descubierto que algunas huertas solares habían puesto en marcha la 'burra', es decir, que estaba produciendo energía con motores de gasóleo. Por cierto gasóleo agrícola, asimismo subvencionado.

El problema de las subvenciones públicas es que generan injusticias pero también picaresca. Las alabadas, sobre todo por el Ejecutivo Zapatero, plantas fotovoltaicas, no sólo han encarecido la electricidad en nuestro país, no sólo han perjudicado nuestra competitividad, sino que, además, han llevado al fraude. Lógico.

Eulogio López

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