Las autonomías se endeudan un 27,3% más en el tercer trimestre del año en comparación con el mismo dato del ejercicio anterior
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Al hablar de la deuda española, hay que tener en cuenta que es una tarta dividida en tres partes: el Gobierno central, las autonomías y las entidades locales o ayuntamientos. La suma de las tres supone que la deuda española se encuentra ahora mismo en el 57,7% del PIB, en los 611.198 millones de euros, rozando el 60%, la tasa máxima prevista en el Tratado de Maastricht.
Sin embargo, lo llamativo de esto es que por primera vez la deuda de las autonomías ha superado el 10% del PIB (10,2%) hasta llegar a los 107. 624 millones de euros. En el tercer trimestre el incremento de la deuda ha sido del 27,3%, siendo Cataluña la comunidad que más se ha endeudado en términos absolutos (30.304 millones), aunque en el ratio deuda/PIB es Valencia la que más volumen ha alcanzado con el 16% del PIB.
Con estos datos, se puede comprobar cómo la deuda de las comunidades ha ido creciendo cada año desde 1995, según las cifras del Banco de España, logrando nuevos récords anualmente, pero también que la lucha contra el déficit debe ser todavía mucho más exigente para evitar que las comunidades sigan endeudándose al ritmo actual, ya que los compromisos de estabilidad presupuestaria parecen no servir.
Además, pese a las buenas cifras que ofreció el Gobierno de que las comunidades están cumpliendo con los objetivos del déficit para este año, lo cierto es que la evolución de la deuda sigue su propio camino y ninguna comunidad ha logrado reducir su endeudamiento. Destaca el incremento del 143% en el País Vasco o el 63% de Canarias.
También los ayuntamientos se han endeudado lo que equivalente al 3,4% del PIB, lo que representa un incremento del 4,6% con respecto al mismo periodo de 2009. Lo mismo sucede con la Administración Central cuya deuda ha repuntado un 15%, lo que representa un 44,1% del PIB.
Es necesaria una lucha más ambiciosa contra el déficit desde el Gobierno porque lo que está claro es que las autonomías no lo van a hacer porque implicaría reducir servicios que les pueden costar muy caros ante las elecciones autonómicas. Hasta que no se tomen medidas ambiciosas todo quedará en palabras bonitas pero sin fuerza.
Andrés Velázquez
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