• La llegada al poder de los Hermanos Musulmanes gracias al apoyo de grupos salafistas -radicales islámicos- provocó una acentuación de la persecución religiosa a los cristianos coptos, ante la cual, el Gobierno de Mursi permaneció pasivo.
  • Pero la persecución se extendió también a artistas, escritores, profesores o blogueros, acusados -por ejemplo- falsamente de blasfemia.
  • La presencia junto a los militares golpistas de autoridades civiles y religiosas da una idea de la reprobación que había alcanzado el régimen islamista entre la sociedad egipcia.
En Egipto, tras el golpe de estado militar, ha jurado su cargo el nuevo presidente interino, Adli Mansur, instaurado en su puesto por los militares tras una semana de protestas callejeras.

Juez de profesión, Mansur ha jurado también como presidente del Constitucional. Mientras Mansur juraba el cargo, el presidente electo, el islamista Mohamed Mursi (en la imagen), se encontraba retenido por los militares en un lugar secreto.

ESte miércoles, el jefe del Ejército y ministro de Defensa, el mariscal Abdel Fatah al Sisi, compareció en un discurso televisado al país junto a varias personalidades políticas, sociales y religiosas, como el premio Nobel de la Paz Mohamed El Baradei, el jeque de la institución de Al Azhar, Ahmed Al Tayeb, y el papa copto Teodoro II y anunció la destitución de Mursi al cumplirse el plazo de 48 horas dado al presidente para reconducir su política, ante las protestas sociales.

"Mursi no respondió a las demandas del pueblo", indicó. Anunció también la suspensión temporal de la Constitución y que el presidente del Tribunal Constitucional, Adli Mansur, asumirá provisionalmente la jefatura del Estado, la etapa interina y convocará elecciones presidenciales anticipadas, de acuerdo con la hoja de ruta acordada con las principales fuerzas del país. Según este plan, se formará un comité de expertos para reformar la Constitución.

La aquiescencia con el golpe de estado de todas esas personalidades civiles y religiosas hace pensar que el pueblo egipcio estaba hasta el gorro de Mursi y de los Hermanos Musulmanes. De hecho, cientos de miles de personas contrarias a Mursi se concentraron en la plaza Tahrir y celebraron con júbilo el anuncio, ondeando banderas egipcias, entonando el himno nacional y canciones patrióticas. En el barrio cairota de Ciudad Naser se concentraron los partidarios de Mursi.

Pero, ¿cómo pude afectar esta situación a los cristianos coptos Recordemos que el total de cristianos egipcios asciende a unos once millones de personas en una población de unos 83, mayoritariamente musulmana.

Según explicó recientemente a Hispanidad la profesora titular en estudios árabes de la Universidad Complutense de Madrid, Soha Abboud (cristiana melquita católica), la llegada al poder de los Hermanos Musulmanes gracias al apoyo de los grupos salafistas -radicales islámicos- provocó una acentuación de la persecución religiosa a los cristianos, ante la cual, el Gobierno de Mursi permaneció pasivo. También ha habido asesinatos de cristianos coptos.

Ejemplos de esos ataques los tenemos en este artículo de El Correo, con -por ejemplo- denuncias falsas por blasfemia. Artistas, escritores, profesores, blogueros o cristianos coptos, sobre todo en el Alto Egipto, han sido objetivo de estas denuncias y procesados en juicios donde no se respetaron las garantías judiciales de los acusados, fueron intimidados y apenas pudieron defenderse. Muchos de ellos han acabado con penas de prisión o multas muy cuantiosas. Es el estado de cosas instaurado por los radicales islamistas.

Por lo que todo hace pensar que la pérdida del poder de los Hermanos Musulmanes favorecerá la libertad religiosa.

Andrés Velázquez
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