La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha creado un banco para, a través de él, ofrecer servicios financieros a las cajas que se han convertido en banco, salvo un par de ellas, creo que Onteniente y Pollensa –mis ídolos- que aguantan con estructura mutual de cajas de ahorros. Bueno y La Caixa, pues el principal accionista de Caixabank sigue siendo una caja, aunque desconozco por cuanto tiempo.

¿Me siguen, ¿verdad?

Y entonces, dado que nos hemos cargado las cajas de ahorros –ha sido el PSOE de Zapatero pero con la connivencia del PP de Rajoy- es decir, dado que hemos finiquitado el instrumento más espléndido que haya creado España –en concreto la Iglesia Católica y los ayuntamientos y diputaciones españolas- ¿por qué empeñarse en mantener una patronal de cajas de ahorros sin cajas? Es como la teoría del absurdo llevada a las finanzas.

La CECA no quiere fusionarse con la patronal bancaria AEB, a pesar de que ambos son patronales bancarias. A lo mejor es la mala conciencia de haber fusilado a unas entidades mutuales sin ánimo de lucro –sí, sin ánimo de lucro- para que los banqueros pudieran aumentar su poder y los cajeros su salario. Lo de las cajas ha sido un auténtico expolio... pero sigue contando con patronal. Esto es importante.

Eulogio López

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