• Esta segunda burbuja en el sector es aún más preocupante, ya que los fondos buitre compran sólo para invertir en bolsa.
  • El gran stock de inmuebles que hay en España se ha convertido en una fantástica oportunidad de negocio para estos inversores extranjeros.
  • Los pisos se abarataron un 4,7% durante el mes de abril.
  • Los precios de las viviendas son un 40,1% inferiores a los de diciembre de 2007, cuando marcaron su nivel máximo.

Cada vez son más los indicadores que demuestran que la segunda burbuja -en este caso financiera- en la que ha entrado el sector inmobiliario español, como informó Hispanidad, se hará más grande. Pues no sólo podría estar detrás del excelente aumento que ha tenido la compraventa de viviendas ( 22,8%) durante el mes de marzo, sino que también podría favorecer, de producirse, el de abril.

Para confirmar esta teoría habría que esperar a que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique los datos referidos a la compraventa de viviendas de abril. Pero ya hay un indicador con el que se puede deducir que hay motivos para que sea así: el precio medio de la vivienda cayó un 4,7% en abril, respecto al mismo mes de 2013, según la tasadora Tinsa.

Con los pisos a precios más baratos es más que posible que los inversores extranjeros y, sobre todo los fondos buitre, se lancen aún más a comprar inmuebles. No podemos olvidar que España tiene un gran stock y estos inversores han visto en esto una gran oportunidad de negocio. Pero los fondos buitre sólo compran para invertir en bolsa, lo que da lugar a la burbuja financiera.

Los precios de las viviendas con el descenso de abril ya son un 40,1% inferiores a los de diciembre de 2007, cuando marcaron su nivel máximo. Pero no sólo eso, en los cuatro primeros meses del año su importe medio ha caído un 1,2%, bastante inferior al retroceso que tuvo en el mismo período de 2013 (5,9%). De manera que sí que podemos hablar de precios más bajos, pero de caídas más moderadas que el año pasado.

Las capitales y las grandes ciudades tuvieron en abril el mayor ajuste interanual (7,2%) del precio de sus viviendas, que acumuló un descenso del 44,7% desde el inicio de la crisis, y en las localidades de la Costa Mediterránea, cayó un 6,9% y el acumulado tuvo el mayor descenso (48,9%). Los pisos de Canarias y Baleares bajaron sus precios un 6,7%, pero son los que menos se han abaratado desde el inicio de la crisis, pues sólo han caído un 29,5%.

Cristina Martín

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