• La caída del negocio típico bancario afecta a Kutxabank, Liberbank y BMN, aunque ésta última es la peor parada.
  • Ibercaja y Unicaja logran aumentar su margen de intereses.
  • Algo común a todas ellas: su excesiva dependencia del ROF.
  • Eso sí, todas cumplen las exigencias de capital. No les queda otra.
  • Pero eso no basta: también hay que ser rentable.
  • La supervivencia para las que no lo consigan en un escenario de postcrisis será la fusión.
Cuando comenzaron las fusiones de bancos y cajas, los directivos de las principales entidades apostaban por que al final del proceso hubiera, como máximo, unos nueve o diez bancos en nuestro país. No iban mal encaminados. Actualmente hay catorce bancos en España, sin contar los extranjeros -algunos de retirada- y sin contar el Banco de Crédito Social Cooperativo, cabecera del grupo Cajamar. Sí incluimos Abanca, fruto de la compra de NCG Banco por el grupo Banesco, y Evo Banco, propiedad del fondo Apollo tras comprárselo, precisamente, a NCG.

A la espera de conocer los primeros resultados consolidados de Abanca, las dudas del sector giran en torno a las cinco entidades regionales que no pueden apoyar sus resultados en el negocio fuera de España, sencillamente, porque no lo tienen. Hablamos de Kutxabank, Liberbank, BMN, Ibercaja y Unicaja, si bien es cierto que no todas pasan por la misma situación.

De hecho, los resultados del primer semestre de este año muestran que, de las cinco, la que más preocupa es Banco Mare Nostrum (BMN), aunque la caída del negocio típico bancario afectó también a Kutxa y a Liberbank, con bajadas del margen de intereses del 16,5% y del 1,1% respectivamente.

Durante ese mismo periodo, BMN registró una caída del margen de intereses del 18,7% y del margen bruto del 20%. Esto, unido a una morosidad superior al 13% la convierten en una de las entidades con el futuro más incierto, aunque está prevista la salida a bolsa en 2015.

Bien distinta es la situación de Ibercaja, cuyo margen de intereses aumentó un 49,1% durante los seis primeros meses del año. Las comisiones también crecieron, un 56,5%. Los resultados de Unicaja tampoco fueron malos del todo -en este caso nos referimos a los anuales de 2013-. Braulio Medel logró cerrar el año con un aumento del margen de intereses del 0,4% y una morosidad por debajo de la media del sector, en el 8,3%.

Como se puede ver, la situación de cada una de estas cinco entidades es dispar. Sin embargo, hay algo común a todas ellas: su excesiva dependencia de las operaciones financieras (ROF) o, si lo prefieren, de la bicicleta financiera. De hecho, menos Kutxa, todas las demás las aumentaron durante los últimos meses.

¿Y eso es malo No necesariamente, pero puede ser engañoso, ya que puede ocultar las carencias del propio negocio bancario que, no lo olvidemos, consiste en prestar dinero a las empresas y a las familias. Además, para lograr un ROF abultado no hacen falta muchos empleados. Con una decena es más que suficiente.

Otro aspecto común a estos bancos medianos es que cumplen con las exigencias de capital. No les queda otra. Pero recuerden que un banco no es un buen banco porque esté muy capitalizado. Eso no es suficiente. También tiene que ser rentable.

En todo caso, ya verán cómo al final quedan menos de nueve entidades en nuestro país. La supervivencia para las que no consigan ser rentables en un escenario de postcrisis será la fusión. Se admiten apuestas.

Pablo Ferrer

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