• La morosidad inmobiliaria supera el 8%, porcentaje de crisis sistémica.
  • Y ello casi imposibilita el plan de Mariano Rajoy de sanear el sistema sin aportar dinero público.
  • El Banco de España, dispuesto a no emplear mano dura.
  • El Gobierno al revés: exigirá un incremento de las provisiones.
  • El problema ya no es la cartera de promoción inmobiliaria, la mayoría en fallidos, sino las hipotecas de particulares, el crédito empresarial y el de consumo.
  • Y la previsión es muy simple: mientras el paro aumente no habrá reducción de impagados. 

La banca española cerrará 2011 con una tasa de morosidad superior al 7% y eso en el mejor de los casos.

Las cifras son éstas: a 30 de septiembre, los créditos dudosos de Inmobiliario, Construcción, Adquisición y Rehabilitación, es decir, un 60% del crédito total, se situaban en el 8,13%, frente al 6,79 a 31 de diciembre de 2010. El 40% (Resto de Actividades) se elevaba al 4,63%, frente a un 4,40 de nueve meses antes.

En media ponderada, el total del crédito cerró 2010 con una mora del 5,81% y a 30 de septiembre se habrá crecido hasta el 6,69%. Si extrapolamos el último trimestre se cerraría el ejercicio con una mora superior al 7%.

Ahora bien, esta cifra puede resultar engañosa. Es sabido que los auditores, y sobre todo los inspectores del Banco de España, dejan manga ancha a lo largo del año, pero se ponen tiesos cuando se trata del cierre de fin de año.

Entre los inspectores del Instituto supervisor, bastante cabreados con el gobernador, aseguran que se esta teniendo demasiada indulgencia en el cierre habida cuenta de lo que supondría alcanzar una morosidad media superior al 8%, un porcentaje que produce pánico.

Además, en visible contradicción, el Gobierno Rajoy se propone exigir más provisiones anti-mora para evitar otras medidas de saneamiento –en alta, para evitar poner dinero público- y todo ello sin que quiebre ninguna entidad. La verdad: una ecuación extraordinariamente compleja. Y lo peor es que la previsión es muy simple: la mora seguirá aumentando mientras el paro siga creciendo, especialmente en un sistema bancario muy ceñido al mercado inmobiliario, nada menos que el citado 60% de la cartera crediticia total, con más de medio millón de familias españolas que se encuentran en riesgo próximo de perder su casa.

Eulogio López

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