• Las entidades de nuestro país están en pésima posición de cara a la reconversión de la banca europea.
  • Para muestra un botón: el Santander, que llegó a rozar los 100.000 millones de euros de capitalización en enero de 2010, ahora no llega a los 41.000.
  • La Bolsa se pega otro batacazo y desciende hasta los niveles de 2.003. 
  • A pesar de los argumentos del ministro De Guindos a favor de las entidades de nuestro país, su valor ha descendido de manera dramática en las últimas semanas.
  • Y las convierte en gangas para entidades extranjeras, justo cuando el sector afronta una importante reestructuración en Europa.

La situación del sector bancario español, liderado por Miguel Martín, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) (en la imagen), no es buena, pero no porque las entidades no sean sólidas o tengan excesivos problemas con el ladrillo, sino porque la caída constante de su valor en Bolsa la ha puesto a tiro de cualquier entidad dispuesta a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) para hacerse con ellas.

Un ejemplo muy significativo: en enero de 2010 el banco Santander rozó los 100.000 millones de euros de capitalización. Hoy, miércoles 2 de mayo, supera levemente los 41.000 millones de euros, menos de la mitad que hace dos años y medio, después de que la acción haya caído entorno a un 4% en Bolsa. Y no es el único: la capitalización del BBVA no llega a los 24.800 millones de euros tras caer algo más del 4,15% su cotización bursátil. Pero hay más: el Popular ha caído en torno al 5,70% y su capitalización ronda los 4.100 millones de euros; Bankia retrocede en torno al 5%, su capitalización no llega a los 4.900 millones de euros; Bankinter baja un 3,50% y su valor apenas supera los 1.730 millones, y Sabadell cae entorno al 4,30%, y sitúa su capitalización en 3.900 millones de euros.

Todo parece indicar, por tanto, que las palabras del ministro Luis de Guindos no han sido suficientes para amortiguar la caída. Y es que el titular de Economía ha manifestado que las entidades españolas "están claramente por encima de todo, incluso de los ratios más exigentes que se exigen en Basilea III -la norma internacional sobre capital bancario-, tanto desde el punto de vista de lo que es la calidad del capital, como desde el punto de vista de lo que son los niveles de capital".

Y es cierto que los bancos españoles son de los más sólidos del mundo, pero parece que esto no es suficiente para evitar la caída de su valor en Bolsa. O tal vez sea ésta, precisamente, la razón por la que descienden: los especuladores los están poniendo a tiro para posibles operaciones corporativas. No tardaremos mucho en comprobarlo.

A la postre, y con el sector bancario por bandera, la Bolsa de Madrid se pegó el enésimo batacazo y cerró a los niveles de 2.003, con una bajada del 2,55% y con el IBEX en los 6.831,90.

Pablo Ferrer

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