Trichet es el único optimista, pero los mercados no le hacen caso

La bolsa cerró la semana pasada con pérdidas y abre la presente con más pérdidas. El miedo se justifica ahora por la posible declaración de quiebra de Grecia, cada vez más cercana si se tiene en cuenta que el Gobierno Papandreu reconoce que solo puede pagar sueldos y pensiones hasta el próximo mes.

Barroso y Merkel han acordado en su entrevista de este lunes ultimar en este mes la reforma del fondo de rescate europeo. Más leña al fuego si esto supusiera mantener a Grecia con respiración asistida, pero la CDU pide a Merkel que Grecia se vaya del Euro al tiempo que el Gobierno alemán se prepara para la declaración de quiebra del país heleno. Se trataría de dejar que se queme la casa del vecino para ir salvando los muebles de la propia con inyecciones de capital a los bancos alemanes.

De ahí que el pesimismo se imponga en los mercados, con caídas en el Íbex del 3,30%. En el resto de Europa tampoco hay demasiada alegría, con el Eurostoxx cayendo alrededor del 4% y el resto de bolsas cayendo más de un 3% o, como en el caso de París, un 4,40%. A mediodía, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se mostraba convencido de que Grecia cumplirá sus compromisos, pero las bolsas sólo acentuaron su caída.

Rodrigo Martín

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