• Las seis mujeres que gobierna España (Soraya Saénz de Santamaría, Cospedal, Pastor, Báñez, Mato y Carmen Martínez de Castro) se plantean ya la conveniencia de que Ana Botella sea candidata a la alcaldía de Madrid.
  • Todo ello dentro del "armisticio" que parecen haber firmado Rajoy y Aznar.
  • Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid, la otra candidata a la alcaldía madrileña: "No me gustaría ser candidata a la alcaldía".
  • La decisión última tendría que salir del acuerdo entre dos figuras del PP, Esperanza Aguirre y María Dolores de Cospedal.

Faltan aún dos años para las elecciones autonómicas, pero la candidatura a la alcaldía de Madrid tiene revolucionado al equipo de Mariano Rajoy.  

Las seis mujeres que gobiernan España (Soraya Sáenz de Santamaría, Cospedal, Pastor, Báñez, Mato y Carmen Martínez de Castro) tienen mucho que decir al respecto, aunque la última palabra la tendrá que tomar Esperanza Aguirre, y tendrá que ser avalada por Cospedal. Tanto la vicepresidenta de la Comunidad de Madrid como Cospedal preferirían a Cristina Cifuentes.

Curiosamente ésta se ha autodescartado, al menos de momento, como sucesora de Ana Botella (en la imagen). Y lo ha hecho un día después de que tuviera lugar la comparecencia de José María Aznar el Club Siglo XXI, con la asistencia de la vicepresidenta de Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y un ministro de Rajoy, José Manuel Soria.

Sus declaraciones han sido contundentes: en el desayuno de Vanity Fair celebrado este martes ha manifestado que "no le gustaría" ser candidata a la Alcaldía de Madrid y que el debate sobre la sucesión en el Ayuntamiento y en la Comunidad "se ha abierto fuera del PP y del Gobierno".

No son ni uno ni dos los que meditan sobre ese debate y han llegado a la conclusión de que Aznar y Rajoy han hecho las paces, y que el marido de la alcaldesa dejará de incordiar a cambio de que su esposa cumpla su sueño: presentarse a las elecciones para volver a ser alcaldesa, pese a estar absolutamente achicharrada por el caso Madrid Arena, que ha arruinado su carrera política. En aquel concierto, precisamente estaba un hijo de Cristina Cifuentes. La tragedia de la noche de Halloween enfrentó a ambas mujeres.

A dos años vista, las promesas pueden ser incumplidas. Ana Botella, de momento, se limita en sus últimas declaraciones, a manifestar que no hay que dar grandes zancadas. Que hay que atenerse al presente y cumplir con su trabajo. Pero lo cierto es que a la alcaldesa que no fue elegida por los madrileños le encantaría perpetuarse en el puesto hasta el 2020 si pudiera. 

Sara Olivo
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