• Mario Fernández cabreado con sus colegas donostiarras, ligados a la izquierda independentista vasca.
  • El estilo Fernández: el cobro de comisiones representa un 41% del margen financiero.
  • Todos los márgenes bajan pero sigue siendo el banco más capitalizado de España.
  • Al final, el beneficio sigue cayendo pero se consolida una entidad en Euskadi... cuando estuvo a punto de quedarse con bancos.

Los resultados de Kutxabank correspondientes al primer semestre del año no son buenos, y ya no pueden echarle la culpa a Cajasur, que aporta algo, aunque poco, al beneficio. No, con lo que el presidente Mario Fernández (en la imagen) brama es contra sus colegas de la antigua Kutxa donostiarra, un verdadero desastre de entidad que le ha endosado a la resultante de la fusión de las tres cajas vascas, a Kutxabank, la inmensa mayoría de los huevos podridos del entramado.

La Kutxa estaba controlada por los abertzales, la izquierda independentista vasca, mientras la BBK bilbaína, controlada por el PNV de Fernández, era una de las cajas más rentables de España y contaba con un poderoso grupo industrial.

Todos los márgenes bajan, también el beneficio,  las comisiones representan el 41% del margen de intermediación, el porcentaje más alto de España.

La otra clave del estilo Fernández consiste en poseer el banco más capitalizado de todos con un 11% de coeficiente de recursos propios. Y buenos recursos propios. Solvencia toda, rentabilidad bastante menos. Si Kutxabank dependiera de la bolsa, mal iríamos.

Al final, el buen hacer de Fernández ha conseguido salvar uno de los pocos bancos-cajas, de alcance regional -aunque pretende llegar a más- que existen en España. La lúcida ironía que caracteriza al exvicelehendakari es compatible con la sensatez a la hora de iniciar operaciones. Eso sí, está hasta el gorro de los 'puerros' que le han colado los independentistas donostiarras.

Eulogio López

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