Lombardi: "La vileza de la violencia contra personas inermes reunidas pacíficamente para rezar es incalificable"Los yihadistas están llevando a cabo asesinatos en masa de cristianos en África. A los atentados de la secta islamista Boko Haram en Nigeria -de las que hemos venido informando en Hispanidad-, hay que sumar ahora las masacres en Kenia.

Aunque no ha sido confirmado todavía, todo apunta a que han sido los islamistas somalíes de Al Shabab quienes han matado a 17 personas este fin de semana con granadas y disparos cuando asistían a su misa del domingo. También hay numerosos heridos. El ataque se ha producido en en dos iglesias de Garissa, en el noreste de Kenia.
 
Al Shabab había amenazado con responder a una incursión en el pasado mes de octubre de tropas kenianas en suelo somalí. Según la prensa, los fundamentalistas islámicos se unieron a Al Qaeda el pasado mes de febrero, aunque combate desde 2006 al Gobierno Federal de Transición somalí y a las fuerzas multinacionales de la Misión de la Unión Africana en Somalia. Su objetivo -como en Nigeria- es  instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país, donde, naturalmente, regirá la Sharia o ley islámica de cumplimiento obligatorio para todo el mundo.

Hay que recordar que Somalia vive en el caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno medianamente efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados. Vamos, todo muy agradable para vivir.

Ante estos hechos en Kenia, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, ha dicho: "Los sangrientos atentados en Kenia, en la ciudad de Garissa, contra dos iglesias cristianas, entre ellas la catedral católica, durante el rezo dominical son un hecho horrible y muy preocupante".

Lombardi añadió que "parece" que entre los grupos terroristas atacar a los cristianos reunidos los domingos en los lugares de culto se ha convertido "en un método particularmente eficaz para la difusión del odio y del miedo". "La vileza de la violencia contra personas inermes reunidas pacíficamente para rezar es incalificable".

También expresó la solidaridad de la Iglesia a las víctimas y añadió que además de esa cercanía es necesario "reafirmar y defender decididamente la libertad religiosa de los cristianos y oponerse a actos irresponsables que alimenten el odio entre las diferentes religiones". Y pidió "actuar eficazmente" para lograr una solución "estable" a los "dramáticos" problemas de Somalia "que se reflejan en la región".

Los ataques a cristianos mientras rezan en sus iglesias, efectuadas por yihadistas, se están convirtiendo en algo habitual en África. Urge denunciarlos y hacer un llamamiento a los gobernantes para que hagan cuanto esté en su mano por evitarlos.

Y mientras, en Occidente, nunca sobrarán las condenas a tales actos. Esperamos algo así, por ejemplo, de las cortes españolas...

José Ángel Gutiérrez
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