• Pero no debe tener tan claros sus objetivos cuando pide más inversión pública por parte del Gobierno.
  • En cualquier caso, no invertirá en España. Sus objetivos son Australia, Chile, Colombia y el Golfo Pérsico.
  • Mención especial para México y el plan de inversión en infraestructuras que está impulsando el Gobierno de ese país.
  • En definitiva, se trata de afianzar la nueva estrategia de crecimiento y expansión internacional del grupo, basada en el negocio de servicios y concesiones.

Este jueves se ha celebrado en Madrid la junta general ordinaria de accionistas de Ferrovial. Durante su intervención, el presidente de la compañía, Rafael del Pino (en la imagen) ha presumido de tener una "fuerte posición de liquidez", que se concreta en 3.800 millones de euros.

Pero del Pino no debe tener aún muy claros los objetivos cuando ha instado al Gobierno de Mariano Rajoy ha incrementar la inversión pública en infraestructuras. Para el presidente de Ferrovial, las medidas del Ejecutivo han servido para devolver la confianza en nuestra economía y para recuperar la competitividad, pero esto no es suficiente. Ha llegado el momento de volver a invertir en infraestructuras.

En cualquier caso, como se teme que no será así, al menos en el corto plazo, los objetivos de la compañía están fuera de nuestras fronteras. Concretamente, en Australia, Chile, Colombia y el Golfo Pérsico. Aunque si hay que destacar algún país ese es México, que estrena plan de inversión en infraestructuras.

En definitiva, se trata de afianzar la nueva estrategia de crecimiento y expansión internacional del grupo, basada en el negocio de servicios y concesiones, fundamentalmente, en aeropuertos y autopistas.

De ahí la importancia de México. Además de las posibilidades propias del país, serviría para extender el negocio de Ferrovial en Estados Unidos y Canadá, a la postre los dos mercados internacionales más importantes del grupo. Precisamente, durante la junta, el consejero delegado, Íñigo Meirás, ha anunciado que la compañía licitará, en los próximos seis meses, por siete grandes proyectos de autopistas, en Estados Unidos, Canadá y Australia.

Pablo Ferrer

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