Según el empresario gallego, los compradores incumplen una cláusula en la que aseguraban conocer la situación de Fadesa

En pleno boom inmobiliario, en 2006, Fernando Martín compró Fadesa por 4.045 millones de euros.  Nacía así el gigante Martinsa Fadesa, sin problemas mientras la burbuja iba creciendo. Sin embargo, en 2007 el sector empezó a desinflarse y la inmobiliaria se vio obligada a declarar el concurso de acreedores en 2008.

Desde ese momento se iniciaron las disputas sobre la valoración realizada por Richard Ellis. Primero el informe había desaparecido y solo el requerimiento judicial logró recuperarlo. El juez concluyó que parte de la valoración es falsa

con el informe en la mano y tras un informe pedido a American Appraisal, Martinsa concluye que la información que en su día utilizó Richard Ellis está basada en las fichas aportadas por el equipo de Jove y que parte, es falsa, ya que ni las calificaciones urbanísticas de algunos terrenos, ni los usos, ni los metros cuadrados de algunos activos se corresponden con la realidad

El pasado 23 de marzo Martinsa reclamó ante el juzgado 1.500 millones de euros a Manuel Jové, a quien acusa de haber proporcionado datos falsos sobre los activos de Fadesa a Richard Ellis.

Este lunes el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Madrid ha admitido a trámite la demanda que Manuel Jove contra Fernando Martín y Martinsa Fadesa por "incumplimiento de contrato".

Los abogados de Jove argumentan que la actuación de Martín "constituye una conducta contraria a la buena fe y un flagrante incumplimiento del acuerdo transaccional que firmaron en agosto de 2007". La demanda se basa en una cláusula en la que Fernando Martín, Martinsa y el nuevo consejo de administración de Fadesa habían "examinado detenidamente, con el debido asesoramiento legal y técnico la situación de la sociedad, sus activos y todos los aspectos relativos a la actividad empresarial desarrollada por la misma".

Mariano Tomás

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