• La reacción de los sindicatos amenazando con huelgas carga de razón al 'halcón' Willie Walsh.
  • IAG e Iberia consideraban un gesto de buena voluntad la rebaja en un 30% del número inicial de despidos.
  • El duro comunicado de los sindicatos respecto al nuevo plan y las convocatorias de paros, ponen a la compañía en una situación extraordinariamente compleja.
  • Fuentes sindicales afirman que habrá huelgas y movilizaciones a partir de mediados de febrero.
  • Los representantes de los trabajadores contemplan la posibilidad de fijar al menos cinco días de paros consecutivos que podrían perjudicar aún más la situación de la compañía aérea. 

El durísimo comunicado emitido por los sindicatos y sus reuniones para elaborar un plan de movilizaciones y huelgas a partir de la segunda quincena de febrero, ha dado la vuelta de nuevo al conflicto que mantiene la compañía con las organizaciones sindicales. Según han confirmado a Hispanidad fuentes de IAG, Iberia ha vuelto a la casilla de salida, es decir, ya no son 3.147 las personas que pretende despedir, sino las iniciales 4.500.

La última oferta era reducir a 3.147 personas el número de despedidos, un 15% aproximado del total de la plantilla de Iberia, porcentaje  que coincidiría con la reducción de capacidad aunciada por la empresa británica a la CNMV el pasado viernes. Aunque no hay que confundir capacidad con número de empleados, como pueden demostrar los hechos.

Willie Walsh (en la imagen) parece sentirse cargado de razón ante la postura de los sindicatos, que consideran insuficiente la oferta de Iberia de reducir el número de despidos, ya que fuentes sindicales lo califican de "ultimantum planteado en forma de propuesta única e innegociable". Sostienen que su única finalidad era la de  distraer la atención con la bajada del número de despidos sobre otros asuntos más serios. Para los sindicatos, son importantes los planes de viabilidad de la compañía, y afirman que Iberia no ha valorado los avances registrados en la negociación sobre incrementos de productividad y reducciones salariales, antes de la reunión del Consejo de IAG.

Los sindicatos reclaman un compromiso de crecimiento, de inversión y la utilización prioritaria del ERE de 2001 aún en vigor. Señalan, además, que el principal desencuentro con la empresa es la completa imposibilidad de llevar acabo un plan de transformación original que no resiste, afirman, el más mínimo análisis. "Pretender pasar de 300 millones de euros de pérdidas a 300 millones de beneficios en el plazo de tres años es demencial", señala el comunicado. No lo sería, considera la empresa, si contaran con la colaboración de los sindicatos.

Para IAG e Iberia, que la compañía hubiera disminuido en casi 30% el número de despidos era una señal de buena voluntad incontestable. CCOO, UGT, USO , CTA, Vuelo Sitepla y Asetma no lo consideran así. Van a plantear un calendario de huelgas para la segunda quincena de febrero, y podrían ser de al menos cinco días consecutivos, con las graves consecuencias que esto podría tener para la compañía.

La empresa se enfrenta a un reto muy difícil: resolver un conflicto con los sindicatos que puede eternizarse y que puede hacer que las pérdidas, de entrar en un espiral de huelgas, sean mucho mayores, con lo cual no habría que echar a 4.500, sino a muchos más, o presentar concurso de acreedores.

Sara Olivo

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