• Doble objetivo: que la huelga sea declarada ilegal y que los jefes del SEPLA paguen de su propio bolsillo el daño que están haciendo a sus compañeros y a la Compañía
  • La Dirección prepara más despidos por incumplimiento.
  • Las huelgas en viernes y lunes: buenos fines de semana para los huelguistas de oro.
  • Mientras pilotos del SEPLA, hartos de la política suicida de Justo Peral, preparan la oposición.

 

 Lunes de pasión: la compañía Iberia da un paso adelante y lleva a los tribunales al sindicato SEPLA –así como al de azafatas (STALVA), las dos centrales que persisten en la huelga salvaje de 30 días que comenzará el próxima día 9. Para hacer más daño, el SEPLA ha programado paros en viernes y lunes, origen y cierre de la semana, además de una buena oportunidad para tomarse cuatro días de vacaciones. Unos huelguistas de lujo, cuyo coste laboral medio supera los 200.000 euros al año.

En cualquier caso, la Dirección de la Compañía que preside Antonio Vázquez (en la imagen), se ha cansado y ha decidido marcharse a los tribunales. Se trata de conseguir un doble objetivo con esta judicialización del conflicto: que los jueces declaren ilegal esta huelga y que, además, los directivos del SEPLA paguen de su propio bolsillo el daño que están haciendo a la compañía y a sus compañeros (todos los sindicatos de tierra y todos menos uno los sindicatos de tripulantes de cabina) están contra los pilotos.

Y, en paralelo, la Compañía acelerará los despidos por incumplimientos de funciones.

 Además, como ya hemos informado, la dirección del SEPLA se resquebraja. La política suicida de Justo Peral preocupa a muchos pilotos que empiezan a hablar –por ahora sólo por móviles- en uno de esos colectivos más corporativista de España, donde disensión y traición son sinónimos.

Miriam Prat

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