• La energética suscribe contrato de aprovisionamiento de 20 años con la americana por 4.100 millones de euros.
  • Es la tercera 'utility' española, tras Endesa y Gas Natural Fenosa, que firma  un suministro con Cheniere.
  • La crisis del gas, tras Crimea, ha puesto en valor la capacidad de suministro del gas argelino desde España.
  • Además de con dos gasoductos, tenemos seis plantas regasificadoras, que suman tantas como el resto de Europa occidental.
  • La oportunidad, con el permiso de Francia, es clara para Enagás y para Iberdrola o Gas Natural Fenosa.



El contrato de aprovisionamiento de gas natural licuado (GNL) que acaba de rubricar Iberdrola con la compañía americana Cheniere no tendría mayor trascendencia sino se hubiera firmado en el contexto actual, con tantos frentes abiertos en el sector energético. Iberdrola ha informado que el acuerdo de aprovisionamiento es a 20 años y que el coste total del suministro asciende a unos 4.100 millones de euros (5.600 millones de dólares). Cheniere comenzará con un suministro parcial en 2018 y seguirá de forma estable a partir de 2019.

Y ¿cuál es el contexto actual Pues interesante si tenemos en cuenta que el tubo de la rusa Gazprom muere en Centroeuropa y que hay un conflicto importante con el gas, que ha sido la consecuencia económica más grave del conflicto de Crimea. Esa realidad ha puesto en valor la capacidad de suministro del gas argelino desde España. Nuestro país cuenta con dos gasoductos, especialmente el Medgaz, infrautilizado y, también, hasta seis plantas regasificadoras, que suman tantas como el resto de Europa occidental. Ahí está la ventaja de España.

Cada problema, siempre es así, plantea una oportunidad y las empresas españolas lo saben. En estos momentos hay demanda y se puede vender gas a precios competitivos en Europa, sobre todo a clientes industriales. La oportunidad, por tanto, es para Enagás y para la capacidad de intermediación y abastecimiento de empresas españolas como Iberdrola o Gas Natural Fenosa.

El propio Rajoy puso recientemente esta realidad en la mesa en Europa. La idea que trasmitió es muy sencilla: que España sustituya a Francia como gran distribuidor del gas en la Unión Europea y el nexo de unión entre el gas ruso y el argelino. La principal oposición para ello, como siempre, está en la 'grandeur' de la France. El Elíseo ha soñado siempre con ese papel, ideal para su empresa pública Suez.

El suministro anual de GNL a Iberdrola, que procederá de una nueva planta de Cheniere en Texas, será de aproximadamente mil millones de metros cúbicos al año. Cuando el primer tren de la planta esté operativo, Iberdrola recibirá un volumen inicial de 500.000 metros cúbicos de gas, a principios de 2018, y otros 500.000 adicionales cuando entre en funcionamiento el segundo tren. Iberdrola es la tercera 'utility' española, tras Endesa y Gas Natural Fenosa, que cierra un acuerdo de suministro con Cheniere.

Según Iberdrola, los términos y condiciones del contrato garantizan "la máxima flexibilidad en destino del GNL", que se comprará a un precio indexado a la evolución mensual del índice 'Henry Hub' más un diferencial fijo.

Tras este acuerdo, Iberdrola podrá cumplirá los acuerdos de aprovisionamiento que expirarán durante esos años en sus mercados de Reino Unido y España, según la empresa energética vasca. Iberdrola cuentas en estos momentos con 3,6 millones de clientes de gas en todo el mundo (2,2 millones en Reino Unido, 0,8 millones en España y 0,6 millones en Estados Unidos), así como con centrales de ciclo combinado de gas que suman casi 13.000 megavatios (MW) de potencia. A lo largo de 2013, el grupo suministró un total de 7,6 millones de metros cúbicos de gas.

Iberdrola tiene contratos de suministro de GNL a largo plazo con la italiana ENI, la argelina Sonatrach, Nigeria LNG o la noruega Statoil con los que 'nutre' las plantas regasificadoras españolas.

Miriam Prat

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