Tras el parón nuclear, Alemania se convierte en un país sin seguridad jurídica en materia energética

 

La falta de seguridad jurídica puede ser el freno para las empresas en un país como Venezuela, pero ¿quién lo diría de Alemania? Pues en materia de energía los últimos bandazos de Angela Merkel han dejado a las eléctricas a los pies de los caballos: que si ponemos un impuesto a las nucleares a cambio de prorrogar su vida útil, que si espérate unos meses, que si cerramos todo en 2022 y lo cambiamos por molinillos… Las acciones de E.ON y, sobre todo, de RWE, se han visto afectadas por la indecisión.

En lo que va de año, las acciones de RWE han caído un 15% y en los últimos doce meses un 25%. La eléctrica alemana se ha quedado al borde de la OPA hostil, con una capitalización de 20.400 millones de euros. Por compararla con Iberdrola, cuyas acciones no están en su mejor momento histórico, la española vale 35.500 millones de euros. Sin embargo, fuentes de Iberdrola aseguran que no hay interés en pujar por RWE y que la fusión tampoco está prevista.

Los rumores de fusión Iberdrola y RWE vienen y van. Sobre todo porque la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán se vería beneficiada en cuanto a lo que la operación supone para diluir a Florentino Pérez. No obstante, la misma inseguridad que ha hecho caer el valor de RWE protege a la alemana de una OPA, ya que no resulta atractivo entrar en una compañía cuyo marco legal futuro aún no está claro.

Mariano Tomás

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