• Y es que nadie cree que Cívica pueda continuar en solitario.
  • El plan de Amado Franco consiste en fusionarse con ambos grupos.
  • Ángel Ron, además, pretende a Banco de Valencia.El objetivo del Popular es superar al Sabadell y hacerle frente en Cataluña.
  •  Mientras, CatalunyaCaixa se la disputan los dos bancos vascos: BBVA y Kutxabank, con un Mario Fernández que no desecha hacerse con Cívica

El juego de fusiones, y la división entre entidades absorbentes y entidades absorbidas tiene revuelto el mapa bancario español. Ahora mismo, la lucha más dura se produce entre el Banco Popular, que recientemente absorbiera el Pastor, e Ibercaja que es, después de Kutxabank, la entidad más capitalizada. Ambas quieren hacerse con la entidad catalana nacionalizada Unnim y con la navarro-andaluza Banca Cívica.

Está claro que la intervenida Unnim está llamada a la venta. En el caso de Banca Cívica, lo cierto es que la entidad presidida por el navarro Enrique Goñi y el andaluz Antonio Pulido, la razón es más simple: nadie cree que pueda seguir en solitario.

Pues bien, Ibercaja quiere hacerse con ambas entidades para crecer en Cataluña, en Navarra y en el sur de España. Ahora bien, tiene un duro competidor en el Popular de Ángel Ron, empeñado en hacerse con Unnim, con Cívica y, además con el Banco de Valencia.

Ojo, y Cívica también es objeto de deseo de Kutxabank, aún más capitalizado que Ibercaja.

Para ponerlo más difícil, los dos bancos vascos, el precitado Kutxabank y el BBVA se disputan CatalunyaCaixa, y el Banco de Valencia, que no sólo es objeto del Popular sino también de Banesto y del propio Sabadell, Eso sí, Banco de Valencia no es una entidad intervenida: todo depende de las ayudas que ofrezca el FROB por hacerse con ella.

Y no se me pierdan porque el rosario de entidades absorbidas podría no acabar ahí. Por ejemplo, nadie puede asegurar que Novacaixagalicia, Mare Nostrum –que también aspira a Banco de Valencia o Liberbank puedan continuar en solitario.

¿Y todo ello sin ayudas públicas, como asegura Mariano Rajoy, sin que quiebre ninguna? La verdad, resulta difícil de creer.
Eulogio López

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