• Los nuevos presidentes de British Airways (Keith Williams) y de Iberia (Luis Gallego) reportarán al Ceo de IAG y al director financiero, el español Enrique Dupuy de Lome.
  • Faltan por aclarar las potestades ejecutivas del presidente del Grupo, Vázquez, y del vicepresidente, Martin Broughton.
  • Fernando Vives cede su cargo de secretario del Consejo a otro Garrigues, Álvaro López-Jorrín.
  • La ministra Ana Pastor se da por vencida: que Vueling acapare desde El Prat las conexiones con Iberoamérica ha sido el golpe de gracia.
  • Además, como le recordó Walsh a AENA: "En Iberia mando yo".
  • Y ojo, porque ahora toca defender la sede social de IAG en Madrid, que es la que determina quién es el regulador con el que negocia el Grupo.  

Tal y como adelantara Hispanidad (17 de octubre), Antonio Vázquez deja de ser presidente de Iberia para centrarse en la Presidencia de IAG, la holding que agrupa a la compañía española, a British Airways y a Vueling, ahora propiedad directa de IAG, no de Iberia.

El comunicado a la CNMV lo dice todo. O no se pueden decir más en menos líneas.

Veamos: Vázquez cesa como presidente de Iberia, y Martin Broughton, importantísimo personaje en el Grupo, cesa como presidente de British Airways (BA). Luis Gallego, actual Ceo de Iberia, compatibilizará este cargo con el de presidente de IB y Keith Williams será su homólogo en BA.

Ahora viene lo bueno: ambos reportarán a los dos únicos consejeros ejecutivos de IAG, el Ceo Willie Walsh y el director financiero, el español Enrique Dupuy de Lome.

Lo que nos lleva a preguntarnos por el carácter ejecutivo de los mandatos de Vázquez y de Broughton. Un detalle, en el momento de la fusión, el Ceo Walsh protestó porque, según él, en las compañías anglosajonas el presidente no ejecutivo cobraba la mitad que el Ceo, lo que no es el caso. Hubo que recordarle, y pelear la cuestión, que Antonio Vázquez sí tendría potestades ejecutivas, al igual que Broughton.

Otro directivo que gana poder es Enrique Dupuy de Lome, el español al que los sindicatos de Iberia acusan de minusvalorar la compañía. Como director financiero se ha convertido en la mano derecha de Walsh. Como primo del ex Ceo de Iberia, Sánchez Lozano, defendió la salida, muy remunerada, de su pariente de la compañía.

Más. Fernando Vives se marcha como secretario del Consejo de IAG, un puesto siempre relevante. Cede su cargo a otro miembro del bufete Garrigues, Álvaro López-Jorrín.

Por su parte, en la pugna por la españolización de Iberia, la ministra Ana Pastor se ha dado por vencida. Sobre todo desde que Vueling, con sede en Barcelona, está copando líneas hacia Iberoamérica en alianza con líneas de Oriente Medio. Ese ha podido ser el punto final.

A partir de ahora, la lucha del Gobierno español se ceñirá a que la sede social de IAG se mantenga en Madrid -acuerdo de fusión- porque es esa cuestión la que determina quién es el regulador con el que debe entenderse la compañía. Pero Walsh pisa fuerte: en su día le advirtió a AENA que aunque les redujera a cero las tasas de utilización de la T-4 de Barajas no cambiaría de estrategia: "El que manda en Iberia soy yo", advirtió.

Miriam Prat

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