Le ordena respaldar sus planes ganaderos y agrícolas

 

El presidente-dictador venezolano, Hugo Chávez, tiene acostumbrados a sus ciudadanos a sus bravatas e impulsos, más bien primarios. Muchos de esos impulsos se dirigen a extorsionar bajo amenazas a empresas privadas, que se ven coaccionadas si no cumplen sus designios, inspirados en la utopía del Socialismo del Siglo XXI.

En esta ocasión, ha vuelto a advertir que nacionalizará los bancos privados que no apuntalen sus planes ganaderos y agrícolas y ha ordenado que se cite -que se llame a capítulo- a sus representantes, entre ellos el del filial del español Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA). Recordemos que los tres principales bancos privados en Venezuela son Banesco, Mercantil y el Provincial del BBVA. Sus palabras exactas fueron: "Empecemos por esos tres" y si confirman que no pueden cumplir con la ley "dame acá el banco, cuánto vale y de una vez lo nacionalizamos".

En el caso del BBVA llueve sobre mojado, pues en enero de 2011 tuvo que llegar a un acuerdo con el Gobierno de Chávez para resolver un problema a "víctimas de estafas inmobiliarias". El presidente venezolano le advirtió de que si el Banco Provincial no acataba las leyes del país, sería expropiado.

Dejando a un lado que, efectivamente, las entidades financieras a veces abusan de los consumidores y que hay que proteger a estos de tales abusos, lo que no se puede tampoco es obligar a una entidad privada a participar en un proyecto de financiación de planes gubernamentales, así, por las buenas, y bajo amenaza.

Pero es que este es el proceder habitual del adalid del Socialismo del Siglo XXI, es decir, el Estado por encima de todo y atropello constante de las libertades individuales y empresariales.

Y es que como explicó recientemente el experto en Derecho Constitucional venezolano Juan Miguel Matheus, Hugo Chávez constituye para Venezuela "un mal moral, con un proyecto totalitario marxista leninista".

A ver si en las próximas elecciones, los hermanos venezolanos se dan cuenta y lo echan del poder (siempre y cuando haya elecciones limpias, claro).

José Ángel Gutiérrez
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