Menos mal. Los jugadores de la selección española de balonmano llevan tres victorias de tres en el mundial que se celebra en nuestro país. Enhorabuena.

También enhorabuena porque han decidido calificarse como 'hispanos'. Este diario se llama Hispanidad, es decir, la más justa colonización que ha ya realizado Occidente, con la impronta cristiana por bandera. Y, desde luego, la gesta de la que España debería sentirse más orgullosa: la hispanidad.

Además, con su auto-apodo, hispanos, los pupilos de Valero Rivera (en la imagen), han resucitado un término que amenazaba con desaparecer bajo la tontuna de latinos. Latinoamérica, como sustituto de Hispanoamérica o Iberoamérica, fue un invento de Napoleón III para justificar la invasión francesa de México, y todos sabemos lo que hicieron allí los franceses.

Luego, fue acogido por los norteamericanos como un signo de desprecio hacia los hispanoamericanos. Todos sabemos que para los gringos, latino es sinónimo de raza bajita, perezosa, ignorante y algo rijosa. Y los españoles, los primeros hispanos, hemos acogido el insulto y no hablamos sino de Latinoamérica, una zona del mundo donde no se habla el latín.

El balonmano nunca me ha entusiasmado pero ahora estoy siguiendo el mundial con mucho interés.

Eulogio López

[email protected]