"Mi hijo y yo somos testigos de todo lo que se logra al apadrinar". "Convéncete apadrina", afirma el actor José Coronado en la campaña publicitaria que está difundiendo Ayuda en Acción, a través de los diversos medios de comunicación.

También la ONG de Cooperación Internacional-Intervida viene publicando inserciones publicitarias, en la prensa diaria, bajo el eslogan "Compartimos ilusiones. Apadrina un niño".

El apadrinamiento permite socorrer y mejorar las condiciones de vida de un crío de una población frágil, las de su estirpe y su entorno, mediante planes de desarrollo que favorecen a toda una colectividad.

Con la aportación de 21 euros mensuales tanto los chavales apadrinados, como los que no lo están, se favorecerán de los programas, obteniendo educación, una alimentación apropiada y atención facultativa. Una parte de la ayuda se destinará a la puesta en marcha de planes de desarrollo en otras zonas, de modo especial educativas y sanitarias, permitiendo que otros mortales, en diversos países del mundo, vean también mejorada su calidad de vida.

Los niños tienen una serie de derechos tan fundamentales como los promulgados en la Carta de las Naciones Unidas de los Derechos Humanos. Los niños de todo el mundo tienen derecho a una protección especial como seres humanos, y a prepararse para vivir en una sociedad dentro de los ideales de los derechos humanos: en paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y solidaridad.

Sin embargo, muchos niños tienen dificultades para acceder a cosas tan básicas como una buena alimentación, una educación de calidad o una sanidad digna. Otros críos son atormentados por la explotación laboral o sexual, malos tratos o están apartados de sus familias. Estas realidades son una violación de su derecho a vivir en paz, a ser respetados y a tener una vida digna. Y nadie debe permanecer indiferente ante estos atropellos.

La Convención sobre los Derechos del Niño es el instrumento esencial para promover actitudes positivas y generar los cambios necesarios para garantizar que todos los menores vean reconocidos sus derechos y tengan acceso a unas condiciones de vida dignas.

Clemente Ferrer

[email protected]