Volvemos a las andadas, consecuencia de uno de los peores defectos de los españoles: hacer leña del árbol caído. Ayer, con el cesado consejero delegado del Santander, Javier Marín. Hoy jueves, con la cesada -que no dimitida- por Mariano Rajoy ministra de Sanidad, Ana Mato (en la imagen). Curioso: los políticos más gritones le exigían la dimisión. Cuando dimite, aseguraban que el que tenía que dimitir era Rajoy y que, en cualquier caso, la responsable de Sanidad dimitió para apoyar al Gobierno. ¿En qué quedamos

A moro muerto, gran lanzada. Menuda panda de mezquinos tenemos en la política y el periodismo español. Si Ana Mato ha dimitido, déjala en paz.

Personalmente, creo que Mato debió dimitir, no por Gürtel, sino por su vergonzosa política abortera, por su nula ayuda a la familia (muy buena la viñeta de ABC de hoy en este punto) y por su conversión a la muy progre, e injusta, ideología de género.

Es igual los políticos no buscan luchar contra la corrupción, lo que buscan es sacar réditos políticos de la corrupción de los demás.

Hispanidad

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