Los periodistas económicos les llamábamos así. José Barea (en la imagen) se parecía a Albert Einstein y la broma resultaba demasiado fácil para no frecuentarla.

Recuerdo cuando Aznar subió al poder -marzo de 1996- y Barea fue nombrado director de la Oficina Económica de Moncloa. El mejor presupuestador de España tenía ya muchos años, demasiados para la docilidad, así que sacaba de quicio a todos en el equipo económico que lideraba Rodrigo Rato.

Los hay que no dicen la verdad ni cuando se jubilan. A Algunos nunca les llega el momento. Otros la dicen sin esperar a la jubilación. Entre ellos se contaba Barea

Cuando soltó una de sus 'verdades rotundas' le escuché decir al entonces ministro de Industria y Energía, Josep Piqué: "Tengo ganas de jubilarme para hacer lo de Barea: decir lo que me venga en gana".

No, los hay que no dicen la verdad ni cuando se jubilan. A Algunos nunca les llega el momento. Otros la dicen sin esperar a la jubilación. Entre ellos se contaba Barea.

Toda su ideología económica podía resumirse en esto: "No gastes más de lo que ganas". Y el aforismo servía para el Estado y para los individuos.

Eulogio López

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